El Hombre de Negro nos demuestra el poder de sujeción que puede tener la cinta de doble cara. Al elevar un coche solo con la fuerza de esta cinta pegada a una grúa.
La periodista recuerda que "Marruecos no está en guerra ni se muere de hambre" y considera que dejar pasar a los menores es aprovecharse de las políticas de acogimiento de España.