
La gallega ha querido lanzar un bonito mensaje a su familia y ha agradecido poder ser artista a nivel profesional a día de hoy.

Hace más de una década, Mariví decidió hacer de su casa un hogar para niños que necesitaban ayuda. Así, ha llegado a acoger a 16 menores, creando un vínculo especial del que muchas veces ha sido difícil despedirse.