El Hombre de Negro nos demuestra el poder de sujeción que puede tener la cinta de doble cara. Al elevar un coche solo con la fuerza de esta cinta pegada a una grúa.
El concursante barcelonés ha roto un muro que empezaba a parecer infranqueable, incluso pese a los valiosos empates que le daban una tregua de la Silla Azul.