Publicidad

EN ALICANTE

Un hombre, condenado a dos años de cárcel por espiar el Whatsapp de su mujer

Un hombre acusado de violar, amenazar y maltratar a su mujer ha sido finalmente condenado por espiar el Whatsapp y resetear el móvil de ella.

Un hombre acusado de violar, amenazar y maltratar a su mujer, para el que la fiscalía pedía 78 años de prisión, ha sido condenado por la Sección Primera de la Audiencia de Alicante a dos años de cárcel por espiar el WhatsApp y resetear el teléfono móvil de ella.

El tribunal le ha absuelto de siete delitos de violación, dos de amenazas, cuatro de malos tratos y uno de lesiones, al considerar que las acusaciones han aportado una base probatoria "sumamente escasa" e "insuficiente" para acreditar esas infracciones, a pesar del testimonio incriminatorio prestado por la mujer durante el juicio, que se celebró los días 27 y 28 del pasado mes de junio.

La sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, le obliga a pagar una multa de 3.240 euros y le prohíbe acercarse o comunicarse por cualquier medio con ella durante cuatro años.

La sala solo ve probado que el procesado, J.G.A., de 32 años, aprovechó sus conocimientos de informática, pues regentaba una tienda especializada en esa materia, para instalar un programa en su ordenador con el que seguía las conversaciones que mantenía su mujer por WhatsApp.

Llegó a fotografiar algunos de esos mensajes, que ponían de manifiesto una presunta infidelidad de su pareja con otro hombre, y a enviárselos a ella.

A continuación, según recoge el fallo, que puede ser recurrido en apelación ante el Tribunal Superior de Justicia valenciano (TSJCV), reseteó el teléfono de la mujer para no dejar evidencias de su espionaje, porque sabía que ésta podía "denunciarle a la Policía".

La Audiencia de Alicante cita como prueba fundamental de la comisión de este delito la confesión que hizo el propio J.G.A. durante la instrucción de la causa, una declaración de la que se retractó, sin embargo, en el juicio.

El tribunal sostiene que la interceptación de las comunicaciones de la víctima lesionaron "gravemente su intimidad", pues se hicieron "lógicamente sin su permiso", ya que "ponían de manifiesto una presunta infidelidad en la pareja" que ella pretendía ocultar al procesado.

Publicidad