Embarazo

Rubén Castro, el hombre embarazado de 40 semanas que está a punto de dar a luz en España

Está previsto que en unos días Rubén de a luz a su bebé, aunque no es el único caso en España de un padre gestante sí es el que más visibilidad ha tenido hasta la fecha

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Rubén Castro es una persona trans que ha decido ser padre. Tiene 27 años y ya está de 40 semanas, por lo que está previsto que en apenas unos días dé a luz. Es la primera persona en España que expone su historia, pero no la única en su situación. Desde el primer momento tuvo claro que quería ser padre y su proceso de transición también estuvo condicionado por esta decisión, aunque como él mismo reconoce no ha sido fácil.

Empezó su transición hace unos años y, al mismo tiempo, siempre tuvo claro que quería dar a luz a su bebé. Mañana sale de cuentas y la llegada del bebé es inminente. Será el momento más importante de su vida para este joven madrileño de 27 años. Rubén quiere que su experiencia abra un camino que hasta ahora casi nadie había recorrido en España.

Relata que "ha tenido bastante suerte" porque se ha encontrado muchas trabas para poder quedarse embarazado, ya que no constaban casos como el suyo, en el que una persona trans registrada como hombre quisiera iniciar un proceso de fertilidad. "No daba crédito del positivo, así que a los 3 días me volví a hacer otro test que lo confirmaba. Tenía un impulso de seguir haciéndolo", dice sobre cómo se enteró de que iba a ser padre.

Rubén, no es la primera persona en esta situación en España, ya que asegura que conoce un par de casos más, pero sí que es la que más visibilidad ha tenido. De hecho, está grabando un documental sobre la paternidad trans gestante en el que cuenta cómo ha sido todo este proceso. Para lograr poder gestar a su bebé ha tenido que pasar por un comité de ética donde los médicos establecieron si era posible que se quedara embarazado.

Así ha sido el proceso

Ha podido acceder al proceso desde la Sanidad Pública y dice que su caso, aunque no ha sido fácil, ha coincidido con la aprobación de una "ley que en Madrid contempla estos casos desde 2016", y según explica, en las revisiones de los espcialistas "ninguno llegó a hacer el comentario de si estaba seguro porque en las consultas yo lo he verbalizado desde el primer momento y lo sabían de siempre".

También ha sido de gran utilidad encontrar referentes. Sale de cuentas mañana y ha conseguido un logro personal muy grande: "El mundo tiene que saber que existimos las personas trans que gestamos y necesitamos que se aseguren unos derechos sexuales y reproductivos", explica.

En su caso, antes de iniciar el proceso de transición congeló sus óvulos y en el momento en el que le dieron el visto bueno para iniciar el proceso paralizó sus tratamientos hormonales. Tampoco se ha sometido a una mastectomía porque su deseo también es dar el pecho a su hijo. "Algunos médicos veían que yo volviera a menstruar para el ciclo de la inseminación artificial como un retroceso como un retroceso en una transición", asegura.

Cuando nazca Luar, el nombre que ha elegido para su bebé, le queda otro reto burocrático igual de difícil: El registro civil. "Se supone que legalmente tiene que registrarme como padre porque tengo la documentación legal cambiada, pero no se sabe todavía qué va a pasar". Por lo pronto, si todo sale bien y el bebé quiere en unas horas Rubén habrá cumplido el sueño de su vida.