OKUPACION

La pesadilla de unos vecinos en Barcelona que viven con un narcopiso en su edificio

Llevan más de seis años conviviendo entre drogas, prostitución, armas y animales exóticos ilegales.

Imagen del narcopiso en Barcelona

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Los vecinos de un edificio del Eixample, en el centro de Barcelona, llevan viviendo su peor pesadilla desde hace más de seis años. En la parte superior del edificio hay un narcopiso por el que no paran de llegar clientes a todas horas del día. Los vecinos también aseguran haber visto serpientes, gatos, perros… todo tipo de animales peligrosos que invaden zonas comunes.

Además, el edificio se encuentra en condiciones de insalubridad debido a que las personas que llegan al ático orinan, defecan, duermen y consumen sustancias en el propio rellano. Estos okupas mantienen en vilo a los vecinos, sobre todo a los más vulnerables, entre ellos personas mayores enfermas y familias con niños pequeños que cada dos por tres conviven entre suciedad y drogas.

Peleas por drogas en las zonas comunes aterrorizan a los vecinos

Los okupas también pinchan la luz y el agua de los vecinos. Estos mismos se quejan de recibir facturas elevadas debido a la manipulación de los contadores que se encuentran en la zona superior del edificio. "Se pelean entre los drogadictos e incluso el otro día tuvo que venir la policía porque tenían armas de fuego", nos cuenta un vecino de la comunidad. Les consta también que una de las habitaciones la utilizan como prostíbulo.

Una pesadilla que parece no tener solución. "Me parece un error pensar que los que nos tenemos que ir somos nosotros cuando yo no estoy haciendo nada malo", explica un vecino harto de la situación y cuya única solución que ve a estas alturas es cambiarse de piso. La policía ha hecho varias redadas, pero siempre acaban volviendo y la sensación vecinal es de impunidad e inseguridad constante.

La última solución que queda es pedir el desalojo por insalubridad del edificio

Por su parte, el Ayuntamiento asegura estar al tanto de la situación y haber iniciado ya varias actuaciones en la finca, donde los servicios técnicos han exigido reparar humedades y la Guardia Urbana ha remitido un informe a la Fiscalía por insalubridad y posible infravivienda en el ático, con la vista puesta en un eventual desalojo judicial.

Sin embargo, los vecinos afirman sentirse totalmente desamparados tras intentar "todo", criticando que las administraciones evitan intervenir al ser una propiedad privada y lamentando que no se cuantifique la inseguridad diaria con la que conviven.

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