GASÓLEO
El campo se planta ante el precio del diésel: "Un tractor que te gasta 40 litros a la hora ya te imaginas lo que has ganado al final del día"
El encarecimiento del gasóleo agrícola golpea a las explotaciones ganaderas en plena recogida del maíz.

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La cosecha no puede esperar. Estos días, en la explotación de Jesús Manteiga, en Vila de Cruces (Pontevedra), toca recoger el maíz que servirá para alimentar a sus vacas durante los próximos meses. La cosechadora trabaja en el campo, el tractor acompaña cada descarga y el gasóleo corre al mismo ritmo que las máquinas.
"Una máquina que pica, la cosechadora del maíz, pues igual te gasta 1.600 euros al día, 2.000 de combustible", explica Manteiga, propietario de Ganadería Manteiga, una explotación con entre 230 y 240 cabezas de ganado.
El combustible se ha convertido en una de las facturas que más aprietan al campo. El precio medio del gasóleo agrícola alcanzó el 7 de septiembre los 1,405 euros por litro, un 45,6% más que a finales de febrero. Llenar un depósito de 300 litros supera los 400 euros, frente a los menos de 300 de entonces.
En una explotación como la de Jesús, además, el tractor no trabaja solo durante la cosecha. Hay que preparar la tierra, sembrar, abonar, transportar y almacenar el alimento. Él cultiva unas 45 hectáreas de maíz y alrededor de 70 de hierba. Este año, además, la sequía ha reducido la producción y ha obligado a comprar más forraje.
La cuenta se dispara cuando se mira por horas. "Un tractor que te gasta 35,40 litros a la hora, trabaja diez horas al día y ya verás tú al final del día lo que has ganado", resume.
El problema llega, además, cuando el precio de la leche ha bajado. Manteiga calcula que la alimentación de sus animales representa alrededor del 70% de lo que ingresa la explotación. Con más costes y menos margen, cada subida del combustible pesa directamente sobre las cuentas.
La situación no es exclusiva de esta ganadería. El encarecimiento afecta a las labores agrícolas de todo el país, especialmente en estas semanas, cuando comienzan campañas que requieren un elevado uso de maquinaria.
ASAJA, COAG y UPA han anunciado movilizaciones inmediatas en toda España ante la subida del combustible. Las organizaciones reclaman respuestas de las administraciones y cuestionan que las ayudas vigentes al gasóleo agrícola finalicen el próximo 30 de septiembre, justo cuando el campo afronta nuevas campañas.
El secretario general de COAG, Andrés Góngora, ha advertido de que "el precio actual del combustible está elevando los costes de producción" y ha reclamado medidas para evitar que las explotaciones afronten las próximas campañas sin respaldo. COAG calcula que, si las ayudas no se prorrogan, desde el 1 de octubre el desembolso en el surtidor aumentará 9 céntimos por litro.
Para Jesús, sin embargo, el problema va más allá del próximo repostaje. La rentabilidad condiciona también el futuro de las explotaciones y el relevo generacional.
"Llevábamos dos años, tres un poco estables, más o menos un precio razonable. Ahora se ha caído todo y a ver la gente que aguanta", dice.
La cosechadora sigue avanzando. Y Jesús teme que, cuando los ganaderos que están cerca de la jubilación abandonen sus explotaciones, muchas no vuelvan a abrir.
"El que jubila no abre otra vez. Eso olvídate. Ahí no se queda nada", sentencia.
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