En su tercera edición, la carrera ha sobrepasado y superado el récord de participación. Más de 800 personas han superado todos los obstáculos hasta llegar a la plaza del pueblo, donde estaba situada la meta del recorrido.

Un total de 12,5 kilómetros, 20 obstáculos diferentes, mucho barro, pero también mucha diversión.

Juan Pedro Orellana, promotor de la carrera, revelaba que la única intención de la organización de esta competición era la colaboración con la cátedra de investigación en células madre cancerígenas de la Universidad de Granada.

A la llegada a meta, los corredores solidarios de todas las edades podían disfrutar de una merecida ducha.