Boda

Un hospital vigués se convierte en el escenario de una boda "por peligro de muerte"

Una pareja de cruceristas contrajo matrimonio en el Álvaro Cunqueiro después de que el varón sufriese una angina de pecho en pleno viaje. Quiso unirse a la mujer de su vida por miedo a no salir de la operación, que tendrá lugar en las próximas horas.

Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo.

Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo. EFE

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Los hospitales de toda España están acostumbrados a ser los escenarios de dos momentos esenciales: los nacimientos, y las muertes. Pero lo que no es tan habitual es que allí tenga lugar otro momento crucial: el de contraer matrimonio. Es lo que ocurrió la pasada semana en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, donde un turista, ingresado tras sufrir una angina de pecho, solicitó casarse allí mismo con su pareja de toda la vida, quien lo acompañaba en el viaje.

Un crucero accidentado...

Un irlandés de 65 años estaba disfrutando de un magnífico crucero junto a la mujer de su vida, con la que tiene varios hijos, cuando, de manera imprevista, estuvo a punto de perder la vida. Sufrió una fuerte angina de pecho que obligó a evacuarlo de manera inmediata desde el trasatlántico en el que viajaba hasta el hospital más cercano: el Hospital Vithas de Vigo, para luego ser derivado al Hospital Álvaro Cunqueiro para practicarle una intervención cardíaca urgente.

La operación, afortunadamente fue un éxito, y tras finalizarla los médicos decidieron dejarlo ingresado en la unidad de reanimación, siguiendo el procedimiento habitual.

El hombre, tras haber visto pasar su vida por delante de sus ojos, y consciente de la gravedad de su situación, tomó una importante decisión en cuando se despertó: pidió unirse legalmente a la mujer con la que comparte su vida desde hace décadas.

… Y una boda improvisada

Su pareja no lo dudó, y dijo que sí ante la propuesta de matrimonio. De inmediato se puso manos a la obra para poder celebrar la boda cuanto antes, apurando los trámites para casarse allí, en el propio hospital. Horas más tarde ya eran marido y mujer: el letrado de guardia, adscrito al Juzgado de Instrucción número 8 de Vigo, fue el encargado de oficial la ceremonia, acompañado por una traductora español-inglés. Como testigos del enlace: algunos familiares que viajaban con ellos en el crucero, y miembros del personal sanitario, entre los que cayó el ramo de flores de la novia.

Este tipo de bodas no son, en absoluto, frecuentes, pero si que suelen autorizarse cuando existe un peligro de muerte para una de las partes.

Un momento feliz en medio de la incertidumbre

En estos momentos el hombre, feliz por haber podido unirse legalmente a su amada, continúa con la incertidumbre por lo que pueda pasar con su vida, ya que permanece ingresado, ahora en planta, a la espera de enfrentarse a una complicada operacion quirúrgica en las próximas jornadas.

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