Mascotas
Si tu gato hace esto con las orejas significa que está incómodo
Si convives con felinos fijarte en las orejas de tu mascota te ayudará a interpretar cómo se encuentra. Descubre el estado de ánimo de tu gato en función de su postura.

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Al igual que la mayoría de los animales, los gatos se comunican a través de interacciones gestuales, siendo el movimiento de las orejas uno de los indicadores más claros de su estado emocional. Si un gato aplana las orejas hacia los lados o hacia atrás, puede interpretarse como una señal de que se siente incómodo, inseguro o incluso amenazado. Comprender este gesto es fundamental para descubrir qué intenta transmitir y evitar situaciones que puedan generarle estrés.
Sin embargo, este comportamiento no aparece de manera aislada: suele ir acompañado de otros gestos que ayudan a entender mejor qué está sintiendo el animal. Conocerlos es clave para mejorar la convivencia y garantizar un entorno en el que el gato se sienta seguro.
¿Qué significa que un gato aplaste las orejas?
Las orejas felinas son extremadamente móviles dado que están compuestas por 32 músculos. Cuando un gato se encuentra asustado puede parecer que no tiene orejas. En situaciones de miedo y estrés los gatos rotan las orejas hacia los lados o hacia atrás. Mientras que si las pone hacia el frente, el animal se siente curioso o relajado.
Si tu gato aplana las orejas cuando lo estás mirando fijamente quiere decir que se siente intimidado o asustado en tu presencia. Lo recomendable en este caso es no forzar la interacción con tu mascota: parpadea lentamente y aléjate de él sin movimientos bruscos.
Situaciones en las que un gato puede sentirse incómodo
Mirar a tu gato fijamente no es la única acción que puede hacerle sentirse incómodo: los ruidos fuertes, la presencia de extraños, olores fuertes y la manipulación forzada (abrazos, ropa) suelen no ser de su agrado. Del mismo modo que la falta de higiene en su arenero o la competencia territorial con otros gatos también le generan estrés.
Por norma general, los gatos son animales de rutinas, así que cualquier situación que varíe su entorno o que altere sus hábitos pueden generarle estrés, desde una mudanza hasta la llegada de un nuevo miembro a la familia.
Otros signos corporales que acompañan a las orejas hacia atrás
Además de las orejas aplanadas, hay otras señales en la postura de un gato que indican que está incómodo:
- Pupilas dilatadas y ojos fijos
- Bufidos, siseos y gruñidos
- Cola rígida
- Lomo arqueado
- Bigotes rígidos
Cómo reducir el estrés de un gato
Si sospechas que tu gato está estresado, lo primero que debes hacer es acudir a un veterinario para que lo examine correctamente.
Además, puedes ayudar a que tu gato se sienta más cómodo atendiendo varios aspectos de su día a día.
- Empieza por limpiar su arenero con mayor frecuencia, ya que un espacio sucio es una de las principales fuentes de incomodidad para ellos.
- Dale una alimentación adecuada y zonas donde pueda relajarse, pero también recuerda dedicar tiempo a jugar y convivir con él ya que contribuye a estimularlo de forma positiva, algo esencial en animales tan sociables y activos, para quienes el juego funciona además como ejercicio y vía de liberación de tensión.
- Por último, ten presente que si necesitas introducir cambios en su rutina, es recomendable hacerlo de manera gradual para evitar que se sienta desorientado o inseguro.
Los gatos utilizan su lenguaje corporal para expresar cómo se sienten, y la posición de las orejas es uno de los indicadores más evidentes.
Ante el miedo o el estrés aplanan las orejas hacia los lados o hacia atrás, se dilatan sus pupilas, la cola se pone rígida y el lomo arqueado. Estas reacciones pueden aparecer ante ruidos fuertes, presencia de desconocidos o cambios en su rutina. Para reducir su estrés, es importante cuidar su higiene, dedicar tiempo al juego y realizar cualquier cambio en su rutina de forma gradual.
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