Incendios
Galicia intensifica las labores de prevención contra los incendios: "Las quemas controladas son una gran arma"
Es el fuego contra el fuego. Acompañamos a los agentes forestales en una de estas actuaciones para saber cómo trabajan en las semanas previas a la temporada de alto riesgo en el monte: "Son momentos clave".

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Guillermo Acebal es el jefe del servicio de prevención de incendios de A Coruña. Nos espera en el monte, en las coordenadas que nos han enviado para dar con el punto exacto. Allí, con la ropa de trabajo puesta, nos encontramos a más de una veintena de agentes forestales perfectamente preparados y organizados. Ya han reconocido el terreno y decidido cómo van a empezar. Hoy toca una quema controlada.
"Hay que tener en cuenta que son pocos los días que tenemos para actuaciones como esta", explica Acebal. Tras un invierno y un inicio de primavera tremendamente lluviosos, hay que ajustar los tiempos. Necesitan días en los que el sol no sea demasiado intenso y, por supuesto, en los que no haya viento. Hoy aquí, en Vimianzo, provincia de A Coruña, tenemos las condiciones perfectas, nos dicen: día encapotado, temperatura suave y nada de viento.
Asistimos a una quema de cuatro hectáreas de manera controlada
Los equipos empiezan a subir ladera arriba para comenzar a quemar las cuatro hectáreas previstas para esta jornada. Ya se han quemado de manera controlada unas 300 hectáreas solo en la provincia de A Coruña. De esta manera se reduce la carga de combustible y se permite a los equipos que, llegado el caso, luchan contra el fuego, actuar con cierto margen de seguridad. Son las llamadas zonas negras.
Estas quemas prescritas son una herramienta clave que se suma a las habituales: la limpieza y desbroce de los montes, la habilitación de cortafuegos y también la importantísima labor de concienciación ciudadana. "Concienciar a la población es fundamental, es básico, además de todas las actuaciones en el monte", recuerda este experimentado jefe de servicio.
La intención es anticiparse, organizarse y acondicionar el terreno para que esté lo más preparado posible para hacer frente a incendios cada vez más intensos. "No hay duda de que los incendios son cada vez más violentos", confirma Acebal. "Lo que pasó el año pasado fue algo excepcional, no quiere decir que se vaya a repetir, pero es cierto que cada vez hay fuegos más fuertes y tenemos que estar preparados para ellos".
La de 2025 fue la peor ola de incendios de la historia en Galicia
La de 2025 fue la peor ola de incendios de la historia en GaliciaEn 2025 ardieron en Galicia casi 120.000 hectáreas. Fue la peor ola de incendios que se recuerda, con los fuegos de mayor dimensión registrados jamás. La prevención siempre ha sido una máxima para frenar esta lacra y este año se ha intensificado el esfuerzo en este sentido.
Galicia ha aprobado un presupuesto de 213 millones de euros para el Plan de prevención e defensa contra os incendios forestais (Pladiga) de 2026, un 18,5 % más que el año pasado. Un operativo que contará con más de 7.000 profesionales en total y que incorporará nuevos medios materiales. Entre ellos, dieciséis nuevos bulldozers, dos aviones de carga en tierra, uno de coordinación y un helicóptero pesado. En tierra, la Xunta y los concellos contarán con 380 motobombas y vehículos pesados.
Se intensifica también la red de videovigilancia, alcanzando las 241 cámaras en 111 localizaciones y recurriendo a la IA para detectar de manera inmediata el humo y los focos iniciales.
En esta quema que hoy presenciamos en directo, todo se controla al detalle. "Para nosotros es mejor ir poco a poco, que vaya ardiendo despacio para que no haya riesgo", relata el jefe de servicio. Lo ideal es que las llamas no superen los cuatro metros. Mientras una parte del equipo va prendiendo con las antorchas de goteo, otros refrescan el terreno de alrededor para que, si el viento vira, el fuego no se salga de control.
Para realizar estas quemas se escogen cuidadosamente los lugares. En este caso son terrenos del tecor de San Vicente de Vimianzo. Su presidente, Juan Amado, asegura que para la caza les viene muy bien, ya que ayuda a la cría de numerosas especies de caza menor. Pero, sobre todo, sirve para evitar que quienes quieren quemar el monte de manera intencionada se salgan con la suya. "Esta zona es muy propensa a incendiarse. Ahí detrás de este monte ya hay casas; si arde, es un peligro. Si ya está quemado, no van a venir aquí".
Es una manera más de estar preparados y seguir haciendo valer esa conocida frase que dice que "los incendios se apagan en invierno".
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