AGUA

Galicia echa de menos la lluvia: Vigo tiene agua de calidad para apenas 20 días

Los embalses alcanzan mínimos históricos en el sur de Galicia. Las lluvias empiezan a llegar pero, por ahora, son insuficientes.

Galicia echa de menos la lluvia: Vigo tiene agua de calidad para apenas 20 días

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Galicia siempre ha tenido fama de ser ese rincón donde el agua nunca falta. Sin embargo, este otoño está rompiendo todos los registros. Vigo atraviesa una situación casi insólita: su embalse de referencia alcanza mínimos históricos y apenas queda reserva para 20 días, a menos que las nubes pongan solución.

La imagen en el embalse de Eiras preocupa, no solo a Vigo ciudad, sino a toda su área metropolitana. Hablamos de una presa que abastece, junto con otros elementos, a cerca de 500.000 ciudadanos, y que arrancaba esta semana a un 30 por ciento. Para tomar referencia, el año pasado por estas fechas superaba el 75, para que nos hagamos una idea. Los cálculos no dejan mucho margen. Apenas 20 días.

Embalses en mínimos históricos en el sur

El problema de fondo ha sido un octubre atípicamente seco. En Vigo, lo habitual para ese mes es registrar unos 200 litros por metro cuadrado; es, sobre el papel, el tercer mes más lluvioso del año. No en este 2026, cuando apenas se alcanzaron los 30 litros. Las esperanzas ahora están puestas en noviembre, que es el segundo más lluvioso históricamente. No ha empezado demasiado bien, pero la borrasca que acaba de entrar podría empezar a cambiar las cosas.

Una primavera atípicamente seca y un verano caluroso

La situación ya viene de principios d año, recuerda Juan Taboada, coordinador de Meteogalicia: "Llovió mucho los primeros meses del año, pero después la primavera fue atípicamente seca, el verano también fue seco y el principio del otoño". Lo que sería la tormenta perfecta, podríamos decir, aunque tormentas pocas en este caso.

En las calles, el ambiente refleja esa incertidumbre. Entre los vecinos ya se habla abiertamente del temor a posibles cortes nocturnos o restricciones, además de la sorpresa que supone pasear en manga corta a estas alturas del año, o tener el paraguas olvidado en el último cajón del armario.

Desde el Ayuntamiento se ha hecho un llamamiento directo a las empresas locales para que reduzcan el consumo al mínimo imprescindible, recordando además que el sistema abastece a más de medio millón de personas en la comarca. Según el alcalde, Abel Caballero, la respuesta ha sido más que positiva. "Los ciudadanos están haciendo lo que les pedimos, en ese sentido no se puede hacer más, estamos al límite", asegura.

Por ello toca mirar al cielo y esperar que las nubes traigan un poco de agua, por más que resulte extraño pedir lluvia en el lugar de la piedra mojada por excelencia.

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