Ceuta
Desde estancos a peluquerías, así es el asentamiento de los migrantes en la playa del Trampolín de Ceuta
Los migrantes venden los productos para conseguir beneficio económico. Algunos han vendido hasta sus cabañas de la playa.

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Casi dos meses después de la entrada masiva de unos 72.000 migrantes en Ceuta, la playa del Trampolín continúa en la misma situación. Se ha convertido en una pequeña ciudad, con miles de personas viviendo, aunque no solo duermen sino que venden comida y como han visto también parcelas.
Entre las chabolas instaladas en la playa hay puestos improvisados donde venden todo tipo de productos, desde ropa hasta comida. Se trata de un mercadillo con productos que compran en los supermercados, según trasladan los propios vendedores. Uno de ellos nos muestra un ticket donde tres barras de pan, café, yogures o zumos le han costado un total de 22 euros, que ahora venden para obtener ganancias.
Sin embargo, no solo venden productos alimenticios. En el Trampolín han montado sus propios negocios con estancos y peluquerías. En este último ofrecen cortes de pelo por 4 o 5 euros. Además, también han pensado en el clima. Los migrantes venden bolsas de plásticos "para taparse del frío y la lluvia", comentan, cuyo valor lo fijan por 1,50 euros.
Alquilan y venden sus chabolas
No obstante, el negocio va más allá. Aquellos migrantes que han conseguido una plaza en el nuevo asentamiento del cuerpo venden o alquilan sus 'cabañas' por 30 o 40 euros. Dependiendo de las condiciones los venden a un precio u otro. Y si no consiguen alquilarlos, y el espacio sigue libre, hacen descuentos de última hora. Uno de ellos explica que el precio"depende de cada uno, unos a 30 y otros a 40 euros".
Este asentamiento, con casi un kilómetro de playa, se ha convertido en una ciudad paralela donde los vecinos se encuentran indignados. Se quejan de que les han quitado lo que era suyo, un lugar donde solían ir en verano: "Eso no es playa, ya no se puede entrar. Es un sin vivir".
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