Coronavirus

Covid persistente: uno de cada diez contagiados lo sufren

Pasar el coronavirus no implica, para algunas personas, curarse del todo. Uno de cada diez contagiados tienen después COVID persistente. Eso supone que más de un millón de personas en España sufre las secuelas del virus.

Un profesional sanitario atiende a un paciente

Efe Un profesional sanitario atiende a un paciente

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Pasar el coronavirus no implica, para algunas personas, curarse del todo. Uno de cada diez contagiados tiene después COVID persistente. Eso supone que más de un millón de personas en España sufre ya las secuelas del virus. Unos síntomas que pueden estar presentes durante mucho tiempo.

"Estos pacientes ven que después de los dos años que van a cumplirse todavía no han recuperado su salud. No tenemos tratamientos eficaces reconocidos", nos dice Pilar Rodríguez, vicepresidenta de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, que insiste en la importancia de centrarnos en el reconocimiento de los síntomas para controlar la situación.

Más de 200 síntomas

El catálogo de síntomas de COVID persistente es muy amplio. Se han detectado más de 200. Los más comunes son el cansancio, el dolor de cabeza o la dificultad para respirar. Pero también los hay neurológicos, como pérdidas de memoria. "No porque nuestros síntomas sean leves quiere decir que no nos afecte a nuestra calidad de vida. Esto nos condiciona y mucho el día a día", nos detalla María Eugenia Díez, coordinadora del Colectivo COVID-19 Persistente en Madrid.

Para Díez quienes lo padecen ven como afecta a su vida laboral y también a la personal. Es el caso de Nuria Hernández, a quien todavía le cuesta hacer las tareas del día a día. “Cuestiones que pueden ser tan fáciles como hacer la compra, leer un libro, hacer la cama o dar un paseo no están al alcance de quienes tienen COVID persistente”. Ella lo vive en primera persona. Se contagió de coronavirus en los primeros meses de la pandemia, 22 meses después sigue sufriendo las secuelas. "Continúan los dolores de cabeza, dolores musculares, articulares, la pérdida de cabello, falta de concentración, no puedo levantar los brazos".

Es ya un problema de salud pública

La COVID persistente "no va a ser un problema de salud, ya lo es", dice Julio Mayol, presidente de la Comisión Asesora del Informe. "La magnitud parece enorme. No podemos ofrecer tratamientos curativos porque no conocemos. Estamos llenos de preguntas y con pocas respuestas", asegura Mayol. Por eso todo el personal sanitario, los farmacéuticos y los pacientes piden que se ponga más atención y mas medios sobre este problema. Porque todavía no existe ningún tratamiento. Mientras tanto, en Cataluña buscan voluntarios para probar un fármaco, que ya utilizan contra el asma, y que podría aliviar este problema.

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