Uno de los lugares más impactantes de San Francisco es la calle cinematográfica Lombard Street. Seis mil conductores pasan a diario por esta calzada con sus ocho curvas extremadamente cerradas en tan solo 125 metros, pero este lugar no será gratis.

San Francisco cobrará 10 dólares a los visitantes que pasen por allí. La Junta de Supervisores de esta ciudad aprobó por unanimidad aplicar un "peaje" a los conductores.

El objetivo de esta medida es disminuir el volumen de tráfico y la aglomeración turística que reciben los vecinos de este lugar que ya se han quejado por el ruido y el mal comportamiento de algunos turistas.