Venezuela

La reconstrucción en Venezuela, un desafío: ¿por qué tardarán años en recuperarse de los terremotos?

Los seísmos se produjeron en un periodo de debilidad institucional y de depender del exterior, tras la captura de Nicolás Maduro. La ayuda internacional está siendo clave.

Terremotos Venezuela

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Venezuela está intentando salir del golpe que dejaron los terremotos del 24 de junio, pero la reconstrucción apunta a ser más difícil que en otros países por los daños, problemas de coordinación y un terreno que ya era frágil antes de los sismos. A eso se suma que, desde el primer momento, la emergencia ha dependido mucho de la ayuda externa y del trabajo de voluntarios, mientras el Gobierno venezolano ha sido cuestionado.

La situación es muy crítica en La Guaira, la zona más castigada, y la que la presidenta del país, Delcy Rodríguez, calificó como "zona de desastre", admitiendo que "decenas de edificios se han derrumbado", mientras los equipos de rescate seguían trabajando entre escombros para encontrar supervivientes. "Para nosotros el Gobierno no nos ha hecho nada", denuncia Néstor Méndez, que sigue buscando a sus padres desaparecidos.

Según su relato, la ayuda procede sobre todo de voluntarios y equipos internacionales: "He visto voluntarios del país, de la Cruz Roja, de España, México, Portugal, de muchos países, y son los que están dando la cara por nuestros familiares". También critica que "el Gobierno lo único que ha hecho es colocar trabas para que el proceso fluya".

A esta situación se suma la enorme dimensión material del desastre. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) calcula que los terremotos han generado cerca de 1,2 millones de toneladas de escombros solo en el estado de La Guaira. De ese total, unas 915.000 toneladas corresponden a edificios dañados y más de 300.000 a enseres personales, lo que evidencia la magnitud de la destrucción en zonas como Catia La Mar, Caraballeda y Urimare.

"Cada tonelada de escombros representa vidas alteradas"

Luis Francisco Thais, representante del PNUD

"La recuperación temprana consiste en restaurar la dignidad humana. Cada tonelada de escombros representa vidas alteradas", explica Luis Francisco Thais, representante del PNUD en Venezuela. El organismo insiste en que retirar esos restos no es solo una tarea técnica: "Restablece el acceso, permite reanudar los servicios y crea las condiciones para que las personas puedan comenzar a reconstruir sus vidas".

Cuatro factores

La magnitud de la reconstrucción no se limita a la retirada de escombros. Este proceso se enfrenta a varios factores, entre ellos un sistema eléctrico que arrastraba déficits desde hace años, lo que dificulta la reactivación de servicios básicos.

En el caso de La Guaira, al ser un territorio costero presentaba problemas de corrosión, reduciendo su resistencia estructural frente al sismo. A ello se suma la parálisis de la cadena de suministro, que pese a que, tras la captura de Nicolás Maduro, las promesas del Donald Trump se percibieron como una posible vía de alivio.

Pero la realidad es que la logística sigue siendo un problema, que continúa en mitad de un colapso económico y que limita la capacidad de respuesta por parte del país, lo que condiciona cualquier plan de reconstrucción.

La maquinaria

Sin embargo, este primer factor ya presenta enormes dificultades debido a la falta de maquinaria pesada, que reclaman los venezolanos, para poder retirar los escombros. No obstante, José Trigueros, presidente del Instituto de la Ingeniería de España, explica que la retirada de escombros requiere planificación, maquinaria especializada y coordinación técnica.

"La maquinaria pesada debe entrar por fases. Nunca puede ser la primera respuesta"

José Trigueros, presidente del Instituto de la Ingeniería de España

En la misma línea advierte de que "la maquinaria pesada debe entrar por fases. Nunca puede ser la primera respuesta". Y subraya la necesidad de liderazgo en emergencias: "Hace falta un mando único, un director de emergencia y un equipo de ingenieros que vayan dando los permisos de entrada".

Sin embargo, el problema también está en cómo estaban construidos muchos edificios antes del terremoto. Cabe recordar que los edificios destruidos por los temblores se construyeron tras unas inundaciones. Ante esto, Trigueros asegura que "en esos terrenos blandos hay que tener mucha más precaución y hacer una cimentación muy especial", recordando que "los suelos blandos amplifican la aceleración y alargan la duración del temblor".

Las fases

El director de operaciones de Venemergencia, Luis Velázquez, explica a France 24 que la gestión de este tipo de catástrofes se organiza en "fases distintas": "Para la atención de emergencias tiene que venir lo que es la preparación —la capacidad de dar respuesta—, luego la fase de respuesta y luego la de reconstrucción".

Además, según él, la ayuda no disminuirá con el tiempo, sino que se transforma "va a ir incrementándose, pero dependiendo de las necesidades reales de cada momento".

Las fases que siguen en las zonas más afectadas se fijan en cuatro. La primera es la de rescate, que se concentra en los cinco primeros días tras los terremotos. Le sigue la de remoción de escombros, extendida durante las primera seis semanas.

Tras esta llega la de recuperación temprana, durante los primeros seis meses. Y por último, la más compleja, la de rediseño y reasentamiento, que puede prolongarse durante dos años o más. Esta requiere mayor inversión económica, ya que implica la reconstrucción de infraestructuras y la reubicación de los damnificados, con un coste que se estima en millones de dólares.

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