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G7

El G7 llega a un acuerdo para que las grandes empresas paguen un impuesto en todos los países en los que operen

Las economías más desarrolladas del mundo llegan a un acuerdo "histórico" para reformar el sistema fiscal global tras reunirse en el G7. El objetivo es que las grandes empresas, sobre todo las tecnológicas, no eviten los impuestos y tengan que pagar un mínimo en todos los países en los que operen.

Las economías más desarrolladas del mundo se han reunido en el G7. Tras la reunión en Londres, han llegado a un acuerdo "histórico" sobre la reforma del sistema fiscal global.

Así lo ha anunciado el ministro británico de Economía, Rishi Sunak. Este acuerdo requerirá que, los gigantes tecnológicos multinacionales hagan su contribución fiscal. Así lo ha indicado en Twitter.

Los ministros de Finanzas del G7, que agrupa a Canadá, Estados Unidos, Japón, Francia, Alemania, Italia y Reino Unido, además de contar con la presencia de la Unión Europea, se reunieron en Londres. El objetivo era acercar posiciones de cara a fijar las bases de la nueva fiscalizar internacional.

Los ministros del G7 acordaron comprometerse con, al menos, el 15 % de tasa mínima de sociedades. El pacto será analizado en la reunión de ministros de Finanzas del G20 y de gobernadores de bancos centrales que se celebrará en julio en Venecia.

Ambos coinciden en que la reforma fiscal no es solo una necesidad para los expansivos programas de recuperación pospandemia del coronavirus, sino que también encarna el regreso de los grandes consensos globales.

El objetivo del G7 es evitar que las grandes multinacionales eludan el pago de impuestos alojando una parte importante de sus beneficios en jurisdicciones que les ofrecen un nivel de impuestos muy bajo.

Dos pilares

Hay dos pilares en los que se centra la negociación. El primero es para garantizar que las empresas digitales, a partir de cierta dimensión, aporten su contribución en los países donde hacen negocio.

Una de las hipótesis que ha circulado durante las últimas semanas es que a partir de una rentabilidad del 20%. Todo lo que estuviera por encima sería gravado en aquellos países donde tiene clientes y no donde tenga su sede.

El segundo pilar busca establecer de forma global un tipo de impositivo mínimo de tributación efectiva para las multinacionales. La Administración del presiente de Estados Unidos, Joe Biden, había indicado inicialmente un 21%, pero parece inclinarse por el 15% tras las oposiciones.

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