Ciberseguridad

Francia investiga el espionaje a dos periodistas a través del software Pegasus

El director y un periodista del diario digital francés Mediapart han afirmado que "el aparato represivo" marroquí "violó la intimidad privada de los informadores, atacó a la profesión periodística y a la libertad de prensa y robó y explotó datos personales y profesionales" durante meses.

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La Justicia francesa ha abierto en la mañana de este martes 20 de julio una investigación por el dispositivo de espionaje a través del programa Pegasus tras la denuncia de dos periodistas del diario digital francés Mediapart, cuyos teléfonos móviles se sospecha que pudieron ser infiltrados por Marruecos.

A través de un comunicado, la Fiscalía de París ha afirmado que la investigación se abre por varios cargos, entre los que se encuentran los de atentar contra la intimidad, interceptar mensajes o intromisión fraudulenta en un sistema informático, entre otros. Por ahora, las pesquisas iniciales las han llevado a cabo desde la Oficina Central de Lucha contra la Criminalidad de Tecnologías de Información y la Comunicación (OCLCTIC) de la Policía Judicial.

Denuncia dos periodistas

Este procedimiento nace de la denuncia del director del diario digital francés Mediapart, Edwy Plenel, y de su periodista Lénaïg Bredoux, tras las revelaciones del consorcio de medios Forbidden Stories en las que alertaba de la utilización masiva del software Pegasus, desarrollado por la empresa israelí NSO.

Plenel y Bredoux sospechan que su caso de espionaje se dio en Marrueco y alejan que "el aparato represivo" marroquí "violó la intimidad privada de los informadores, atacó a la profesión periodística y a la libertad de prensa y robó y explotó datos personales y profesionales" durante meses.

El software Pegasus

NSO, la empresa israelí desarrolladora, asegura que el software Pegasus se destina contra delincuentes y terroristas y sólo está disponible para agencias militares y de inteligencia en aquellos países que tienen buenos antecedentes en materia de derechos humanos. La propia empresa ha afirmado que la investigación está "llena de suposiciones erróneas y teorías no corroboradas", aunque ha añadido que "continuará investigando todas las denuncias creíbles de uso indebido y tomará las medidas adecuadas".

La mayoría de los móviles espiados provienen de Hungría, India, Kazajstán, México, Marruecos, Azerbaiyán, Bahréin, Ruanda, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.

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