La casa tras el incendio

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INCENDIA LA CASA

Declaran culpable a un hombre por matar a tres generaciones de una familia

Un alcohólico violento que mató a tres generaciones de una familia, incluyendo a su propio bebé, en un ataque de celos, ha sido condenado a un mínimo de treinta 30 años en prisión.

Carl Mills prendió fuego a una casa, quedando atrapadas su novia Kayleigh Buckley, su hija Kimberley y a la madre de su novia.

Mills, de 28 años de edad, comenzó el incendio porque estaba convencido de que Kayleigh, de 17 años, estaba con otro hombre en su dormitorio.

Sin embargo, las únicas personas que estaban en la casa eran miembros de la familia que celebraban que la pequeña Kimberley, de tan solo seis meses, había sido dada de alta en el hospital y llegaba a casa por primera vez después de su nacimiento.

Mills, a quien habían echado de casa después de repetidas amenazas con matar a la su novia y al bebé, prendió fuego a un contenedor de reciclaje en el porche.

El humo y las llamas se extendieron rápidamente y "las tres víctimas no tuvieron oportunidad de escapar", afirma el fiscal Gregory Bull. "No podían bajar por las escaleras porque el incendio fue provocado deliberadamente en la puerta principal", ha asegurado.

Los vecinos vieron a Kayleigh Buckley golpeando las ventanas y pidiendo ayuda a gritos, pero las llamas impidieron que pudieran hacer nada por salvar a la joven, a su madre y a su bebé.

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