ACCIDENTE FERROVIARIO

Así funciona el método de Japón que evita accidentes mortales en sus trenes de alta velocidad

Solo 3 de los 37 socios europeos comparten el sistema LZB en sus redes ferroviarias.

Trenes Japón

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Los sistemas de frenado automático, la inspección periódica de las vías y los controles de velocidad son algunas de las medidas que aplican otros países para reforzar la seguridad ferroviaria.

La seguridad de la alta velocidad ferroviaria vuelve a situarse en el centro del debate en España tras la tragedia en Urda, Toledo, que ha terminado con la vida de 69 personas. La comparación con otros países europeos y con Japón pone de manifiesto la importancia de combinar sistemas tecnológicos de protección, mantenimiento preventivo y protocolos de actuación ante cualquier incidencia.

Japón, un gran referente internacional

Japón es uno de los grandes referentes internacionales en esta materia. Desde la inauguración del Shinkansen en 1964, el país no ha registrado fallecidos entre los pasajeros por colisiones o descarrilamientos durante la explotación comercial de su alta velocidad. Su modelo se basa en sistemas automáticos de protección, mecanismos de frenado preventivo, y dispositivos capaces de detectar amenazas como los terremotos.

La inspección de las infraestructuras también desempeña un papel fundamental. Durante años, el conocido tren Doctor Yellow ha recorrido las líneas japonesas para comprobar el estado de las vías y otros elementos ferroviarios. Ahora, ese tren auscultador será sustituido en enero por el ultramoderno DR S.

Francia cuenta con el IRIS 320

Francia apuesta igualmente por la vigilancia técnica y la protección automática. Entre sus recursos destaca el IRIS 320, un tren especializado que analiza parámetros de la infraestructura ferroviaria, incluida la geometría de la vía. Además, sus sistemas de señalización supervisan la circulación y permiten ordenar frenadas cuando se incumplen las condiciones de seguridad.

En Alemania, el sistema LZB, utilizado en determinadas líneas de alta velocidad, proporciona información continua al tren y supervisa su marcha. Austria también dispone de sistemas de protección ferroviaria, aunque su utilización varía según las líneas y los equipos instalados.

El debate en España se centra, entre otras cuestiones, en el papel del LZB y en la necesidad de determinar si los sistemas existentes ofrecen suficientes garantías, ante diferentes escenarios de riesgo como el ocurrido este miércoles en Urda. Sin embargo, la tecnología utilizada no permite, por sí sola, explicar la siniestralidad de un país.

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