El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha pedido hoy a Unidas Podemos que asuma su resultado electoral y dé "un paso al frente" para desbloquear la investidura y permitir que el 10 de noviembre la izquierda ya esté trabajando en reformas en lugar de participar en nuevas elecciones.

Sánchez ha presidido la reunión, donde tomarán además la palabra la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón; la secretaria de Política Municipal, Susana Sumelzo, el presidente de la FEMP y alcalde de Vigo, Abel Caballero, y el presidente de la Junta de Castilla La Mancha, Emiliano García-Page.

Al encuentro también han asistido dirigentes de la Ejecutiva Federal como el secretario de Organización, José Luis Ábalos; el secretario adjunto de Política Municipal, Alejandro Soler, y el secretario de Transporte e Infraestructura, Pedro Casares.

Sánchez, ha reconocido este sábado que "existe un riesgo cierto de que haya elecciones el 10 de noviembre", por lo que ha emplazado a Unidas Podemos a asumir los resultados electorales de abril y trabajar juntos en un programa "progresista".

En su discurso en el Consejo de Política Municipal del PSOE, Sánchez ha comenzado defendiendo la importancia del municipalismo, algo que ya habían hecho antes el alcalde de Vigo y presidente de la FEMP, Abel Caballero, y la de Toledo, Milagros Tolón, y ha presumido del PSOE como el único partido que puede decir que gobierna España "de esquina a esquina", incluidos el País Vasco y Cataluña, de lo que deduce: "Nosotros sí que garantizamos la unidad de España".

Enlazando con ello, ha confesado su "envidia" por los alcaldes que están gobernando con plenas capacidades tras ganar las elecciones de mayo, a diferencia de él tras ganar las de abril. "Y mira que ha llovido". En mensaje a Ciudadanos y el PP, se burló de quienes apostaban por que gobernara la lista más votada y denigraban las coaliciones de perdedores que ahora "abrazan", y les ha afeado apostar por los intereses de los independentistas al poder influir en el Gobierno.

Centrándose ya en Unidas Podemos pero sin referirse a la reunión de los equipos negociadores de ambos partidos el pasado jueves, le ha censurado que pretende justificar su entrada en el Gobierno por no fiarse del PSOE, y que por segunda vez, como en 2016, impidiera investir a un presidente socialista. Pero luego, más conciliador, ha pasado a reivindicar como logro conjunto la subida del SMI, la reversión de los recortes y el impulso a la igualdad.

"El PSOE no lo hizo solo. Contó con el apoyo de Unidas Podemos, algo que agradezco”, ha sintetizado, subrayando que si hubo que convocar elecciones "no fue precisamente por falta de cooperación” entre ambos, sino por la derrota de los Presupuestos en el Congreso por culpa de la derecha y los independentistas.

El presidente ha recordado la diferencia de escaños entre unos y otros en abril y ha interpretado que, de todas las fuerzas políticas solo el PSOE ha asumido el resultado electoral, al reconocer que tendrá que compartir programa político con Unidas Podemos. Sin embargo, otra vez conciliador, ha querido destacar la suma de ambos.

"Si fuimos capaces de hacer lo que hicimos con 151 escaños en 12 meses, ¿qué no seríamos capaces de hacer con 165 en cuatro años?", ha preguntado invitando a Unidas Podemos a dar un paso al frente porque "hay muchas cosas que tenemos que hacer".