Defensa

La industria de defensa española, a pleno rendimiento ante el aumento de la demanda global

La escalada de tensión geopolítica y el refuerzo de las capacidades militares en la Unión Europea hacen que la industria de defensa española trabaje a un ritmo de producción sin precedentes.

La industria de defensa española, a pleno rendimiento ante el aumento de la demanda global

Publicidad

El aumento de la tensión geopolítica a nivel mundial ha disparado la demanda de material de defensa. Las empresas españolas trabajan en los últimos meses a pleno rendimiento para responder a pedidos cada vez de mayor volumen, y cada vez más urgentes.

"Los nuevos conflictos han marcado este incremento, sobre todo en Oriente Medio, donde somos proveedores de la región”, explica Fernando Fernández, CEO de Escribano Mechanical & Engineering Group, empresa española líder en ingeniería y fabricación de sistemas complejos de defensa y seguridad.

Los clientes no solo requieren la tecnología más avanzada, sino también rapidez en los plazos de entrega. "Nos están pidiendo acelerar los tiempos de suministro. Tenemos clientes que nos preguntan cuánto podemos enviar en menos de un mes, o mes y medio", detalla Fernández.

El principal cliente es el Ministerio de Defensa español, pero también de otros países. Según el último informe de Infodefensa, España exporta el 69,7% del material de defensa que produce, y lo hace a 83 países. La mayoría son europeos, como Francia (10,4%), Alemania (9,8%), pero también hay un mercado importante en India (4,8%), Estados Unidos (4,6%) o Arabia Saudí (4,6%).

Todo ello obliga a adaptar la producción a las necesidades específicas de cada cliente. Este aumento de la demanda se traduce en tener que ampliar las plantillas de trabajadores y los ritmos de fabricación. En este sentido, en E&EM Group reconocen que están produciendo en cinco turnos rotativos de manera ininterrumpida: tres de lunes a viernes, durante 24 horas; y dos durante los fines de semana.

"Es una carrera que nos pilla corriendo"

Allí, por ejemplo, se fabrican las torres remotas de los vehículos de combate 8x8 para el Ejército de Tierra. Y ponen un ejemplo muy claro: "a la semana se producen hasta ocho torres, el año pasado solían hacerse unas cuatro", detallan. Son ritmos de producción propios de etapas de rearme. "Es una carrera que nos pilla corriendo", remarca Fernández.

Una necesidad de refuerzo de las capacidades militares de la que no solo España, también Europa, empezó a ser consciente hace unos años, a raíz de la guerra en Ucrania. "La Unión Europea se ha dado cuenta de que tiene que autoabastecerse sin depender tanto de mercados extranjeros", señala Fernández.

Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.

Puedes ver el informativo completo 'Noticias Fin de Semana' en Atresplayer.

"La mayoría de nuestra demanda procece de programas europeos, encaminados a aumentar nuestra autonomía estratégica", relata Ricardo Saenz Amandi, director de programas de defensa y seguridad de GMV, empresa especializada en desarrollar e integrar sistemas de mando y control de navegación para las distintas unidades militares. Por ejemplo, el que lleva integrado el propio VCR 8x8.

Los sistemas de mando y control, cada vez más importantes

Porque este aumento de la producción no se limita al armamento tradicional. Aunque el sector aeronáutico sigue liderando en la industria española, ganan peso áreas como la inteligencia, la vigilancia espacial y los sistemas de mando y control. “Cada vez tienen mayor valor y permiten operaciones más eficaces en escenarios complejos”, destaca Saenz, que reconoce que la guerraen Irán ha puesto aún más de manifiesto esta necesidad.

"Recientemente hemos firmado contratos con Países Bajos o Canadá. Y algunos clientes de Oriente Medio también han mostrado interés", enumera Saenz, que además explica que GMV también ofrece buena parte de su tecnología de sistemas de navegación a Estados Unidos.

En este escenario cambiante, marcado por las nuevas amenazas y necesidades tecnológicas, la industria de defensa española se adapta a contrarreloj, consolidándose como un actor clave en el suministro internacional y en la estrategia de seguridad y defensa europea.

Publicidad