Dolores Agra lleva trabajando en su mercería de A Coruña desde hace más de 64 años y cotizando a la Seguridad Social. Empezó en el negocio con 14 años "ganando 150 pesetas, ni un euro" dice Dolores, y ahora con 74 está punto de jubilarse. Su pensión no alcanzará los 1000 euros. "Yo contaba con que me quedaría más, pero no", confiesa.

Para los cálculos de la pensión sólo se tienen en cuenta los últimos 19 años cotizados. En su pequeño escaparate luce un colorido cartel que reza, "Liquidación por jubilación", con descuentos en ropa de cama, vestidos, interiores y en baño.

Desde febrero de 2019 su situación es de jubilación activa y así atiende a sus clientes, ayudadA por su hijo Ricardo, "hasta que se liquide todo, que es mucho lo que hay que liquidar".