Alquilar una vivienda en una ciudad española no es una cosa sencilla. Lo mismo ocurre en Málaga, donde la explotación de alojamientos turísticos ha impactado de manera abrupta en la subida del pago mensual del alquiler, donde el precio medio mensual se sitúa en torno a los 950 euros.

Por ello, quienes buscaban una casa en la capital de la Costa del Sol se llevaron una sorpresa al ver que se ofertaba un piso, en pleno centro, a escasos minutos de la estación de trenes de Málaga; por un precio por debajo de la media.

Los aspirantes al alquiler aportaban su número de contacto tras una previa conversación con los supuestos responsables. Después de varios minutos en contacto, los interesados acordaban la señal de un pago con los estafadores mediante un ingreso en una cuenta bancaria que les "aseguraba" la reserva de la vivienda. El valor de las transferencias rondaban entre los 200 y 750 euros.

El verdadero problema venía cuando estas personas se presentaban en el lugar de la vivienda para firmar los papeles del contrato: el piso no existía y sus responsables no volvían a dar señales de vida.

De esta manera, llegaron a estafar 15.000 euros a 42 personas. La Policía Nacional ya ha detenido a 22 individuos.