Cada vez resulta más complicado para los jóvenes acceder a una vivienda. Los años anteriores a la crisis el precio de la vivienda se disparó pero si comparamos los precios actuales con los precios durante la burbuja inmobiliaria el resultado es que comprar una casa es un 21% más barato y alquilar un 11% más caro. Si desglosamos los datos por comunidades, solo Navarra se libra de las subidas.

La OCDE expone que España es el país donde la vivienda es casi inaccesible para los hogares más pobres, según datos del Banco de España que culpa de la situación a la falta de vivienda pública de alquiler, a la escasez de oferta privada y al aumento de la demanda que se ha producido desde 2014.

Miles de españoles están en una situación en la que es prácticamente imposible alquilar. Los jóvenes se quejan de que los alquileres "están de 600 euros para arriba y una persona sola es imposible" y critican que el "alquiler es muy alto y el piso es muy chico".Lidia, con plaza en Ibiza, cuenta que llegaron a ofrecerle "un balcón por 800 euros" y "es algo que no podemos asumir los jóvenes porque los sueldos tampoco acompañan". Desde las inmobiliarias observan que "la tendencia de la población es el alquiler".

En las comunidades donde más se ha disparado la crisis ha sido en Cataluña, Cantabria y Baleares. Si en 2007 era necesario destinar la renta de 13 años para pagar vivienda libre, en 2018 la cifra cayó a 9 años.