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Aviso del SEPE: las vacaciones que no disfrutaste pueden afectar a la fecha para pedir el desempleo

Los días de vacaciones pendientes tras terminar un contrato pueden influir en el momento en que una persona pasa a estar legalmente desempleada.

Vacaciones y desempleo

Vacaciones y desempleo Imagen creada con IA

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Cuando una relación laboral termina y quedan días de vacaciones sin disfrutar, lo habitual es pensar que esos días simplemente se pagan en el finiquito.

Sin embargo, también pueden tener consecuencias a la hora de determinar cuándo nace el derecho a cobrar el paro.

El Tribunal Supremo ha fijado en 2026 un criterio que afecta a determinados trabajadores y que conviene conocer, especialmente cuando entre dos contratos existe una baja voluntaria y un posterior cese durante el periodo de prueba.

El Servicio Público de Empleo Estatal establece que una persona no puede comenzar a cobrar la prestación por desempleo durante los días de vacaciones retribuidas que le hayan quedado pendientes al finalizar el contrato. Aunque la relación laboral ya haya terminado, ese periodo sigue teniendo efectos laborales y de cotización.

La situación legal de desempleo comienza una vez transcurridos esos días de vacaciones no disfrutadas, siempre que se cumplan el resto de requisitos para acceder a la prestación. Por eso, no siempre coincide la fecha de finalización efectiva del contrato con el momento en el que empieza a contar el desempleo.

Esta cuestión adquiere especial importancia en determinados casos en los que la ley exige que transcurra un periodo mínimo entre una relación laboral anterior y la nueva situación de desempleo.

Qué ha aclarado el Tribunal Supremo sobre las vacaciones no disfrutadas

El caso analizado por el Tribunal Supremo se refiere a un trabajador que había dejado voluntariamente su anterior empleo y comenzó después a trabajar para otra empresa. El segundo contrato terminó porque no superó el periodo de prueba.

Entre ambos contratos no habían transcurrido inicialmente los tres meses que exige la normativa en este supuesto para poder acceder a la prestación por desempleo. Sin embargo, al finalizar el segundo contrato, el trabajador tenía siete días de vacaciones retribuidas que no había disfrutado.

El SEPE había rechazado inicialmente la prestación al considerar que no se había cumplido el plazo de tres meses desde la baja voluntaria anterior. El Tribunal Supremo, en su sentencia 122/2026, de 4 de febrero, estableció otra interpretación: esos días de vacaciones pendientes también deben tenerse en cuenta para determinar cuándo se produce legalmente la situación de desempleo.

La clave está en que la situación legal de desempleo no nace hasta que termina el periodo correspondiente a esas vacaciones. Al realizar el cómputo de esta manera, en el caso estudiado sí se había superado el plazo de tres meses exigido y el trabajador tenía derecho a la prestación.

No significa que las vacaciones pendientes permitan cobrar el paro antes. Al contrario: durante esos días no existe todavía la situación legal de desempleo. Lo que determina la sentencia es que esos días forman parte del periodo que debe tenerse en cuenta para fijar correctamente la fecha en la que comienza dicha situación.

Qué deben tener en cuenta los trabajadores al terminar un contrato

La regla resulta especialmente relevante cuando la salida de un empleo se produce después de una baja voluntaria y el siguiente contrato termina durante el periodo de prueba.

En estas situaciones, contar únicamente los días trabajados puede llevar a una conclusión incorrecta si existen vacaciones pendientes.

Además, el periodo de vacaciones retribuidas y no disfrutadas debe aparecer reflejado en el certificado de empresa, ya que tiene efectos sobre la fecha de nacimiento de la prestación y también se mantiene la obligación de cotizar durante ese periodo.

Las vacaciones que quedaron pendientes al terminar un contrato, por tanto, no son solo una cantidad que aparece en el finiquito.

En determinados casos pueden modificar el calendario que utiliza el SEPE para determinar desde cuándo una persona puede acceder al paro. Unos pocos días pueden resultar decisivos cuando existen plazos concretos entre dos relaciones laborales.

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