Devi Apriliyani gira a toda velocidad por el muro de la muerte. Un espectáculo en el que se juega la vida, con el fin de conseguir dinero para sacar adelante a su familia. Un espectáculo donde trabaja desde hace tres años y que realiza sin casco y con un pañuelo, el hijab.

A una altura de diez metros y a más de 100 kilómetros por hora. Es increíble lo que ésta acróbata llega a hacer con tal de conseguir dinero para su familia.

"Quiero mostrar que las mujeres, aunque son consideradas débiles, son capaces de hacer cosas peligrosas", asegura. "Me gustan los retos y antes de convertirme en acróbata quería ser psiquiatra".

Apriliyani recorre Indonesia con esta atracción, que consiste en un anillo, sobre el que ella gira con su moto rosa, y que forma parte de un parque de atracciones ambulante.

"Siempre he llevado pañuelo en la cabeza, para algunos es negativo, pero espero que cambien de idea", sostiene.

Junto a ella trabaja su marido y además están acompañados por su pequeña de poco más de un año: "Nuestros ingresos dependen de la venta de entradas día a día", confirman.

Gana unos 20 euros al día y puede llegar a realizar 300 espectáculos al mes. ¿Cuántas vueltas podrá seguir dando?