En marzo el doctor Frank Meza, corredor habitual de maratones, firmaba un récord a sus 70 años. Completó la carrera en poco más de dos horas y 53 minutos, por las cuatro horas y diez segundos que hizo el segundo clasificado. Este récord generó sospecha.

Darek Murphy, un cazador de tramposos, estudió cerca el caso y vio cómo durante el Maratón de Los Ángeles Frank abandonó el circuito de forma extraña. Además, cree que no fue su primer engaño.

Los jueces no creyeron al doctor Meza que fue descalificado, lo que causó un gran revuelo mediático. "Sufrió tal vergüenza y humillación... estaba enfadado por todas las acusaciones", manifestó la hija del doctor.

Al parecer, esa presión lo llevó a suicidarse. "Se fue esa mañana a correr y pensé que sería bueno para él", afirmó la esposa de Meza.

Su cuerpo apareció debajo de un puente en el Río Los Ángeles. No sé cómo pasó, no sé por qué", comentó llorando la esposa del atleta.

Ahora, ya sin Frank, su familia mantiene que no hizo trampas. "No puedes entender que es algo que se podía hacer, a menos que hubieras corrido con él", sentenció su hija.

La familia lucha porque su memoria quede limpia de toda duda