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VOLVERÁ A MADRID LOS DÍAS 19 Y 20 DE ENERO

El Barrio se mete "en la piel de un sastre que va cosiendo almas atormentadas" en su último disco 'Las costuras del alma'

El Barrio presenta su último álbum que es "desamor puro y duro" y en el que José Luis Figuereo se describe como un sastre capaz de enmendar los jirones del corazón.

El Barrio, la gran estrella silenciosa de la música española, la que más veces ha llenado el antiguo Palacio de Deportes de Madrid sin gran aparato mediático, regresa con el disco 'Las costuras del alma', en el que se caracteriza como un viejo sastre del corazón que reparte consejos a su yo presente.

"Si yo le pudiese hablar a mi yo de hace 20 años, le diría que nunca tirara la toalla y que hiciera exactamente lo mismo que ha hecho: no engañar, cantar con el alma y destrozarse la garganta ahí arriba", ha dicho este músico que arrancó su carrera como guitarrista, "como me gustaría acabarla", añade.

Solo en aquel tránsito de las cuerdas a la voz, reconoce después, le entraron las dudas sobre su valía. "Nunca he perdido la ilusión, pero los dos primeros discos no funcionaron muy bien y pensé que igual debía hacer otra cosa que no fuese arte", afirma.

Muy atrás en el tiempo quedan ya aquellos 'Yo sueno flamenco' (1996) y 'Mi secreto' (1998), sobre todo cuando este viernes estrene su décimo quinto disco, 'Las costuras del alma' (Concert Music), el duodécimo de estudio tras 'Hijo del Levante' (2014).

Frente a ese álbum, caracterizado por un mayor contenido social, su nuevo trabajo "es desamor puro y duro", pero José Luis Figuereo (Cádiz, 1970) se presenta como el sastre capaz de enmendar los jirones del corazón.

"Todas las heridas del alma se pueden coser, todas menos la pérdida, porque no hay hilo ni puntada que puedan traer a otra persona del más allá", apuesta convencido.

En el tema que le da título al disco, y que se lanzó como sencillo de anticipo, proclama: "Yo no me enamoro más, yo me enamoré una vez". "Eso solo existe en la ficción. De hecho, ahí me contradigo a mí mismo, porque pienso que el danzar de las mariposas en el estómago debe sentirse siempre para no pasar a la monotonía. Enamorarse es bueno", considera.

Después de tres 'tours' encadenados (a 'Hijo de Levante' le siguieron otro por el disco en directo 'Esencia' (2015) y su 'Tour 20' tras dos décadas en la música), con 'Las costuras del alma' regresa "cargado de ilusiones". La prueba más palpable, quizás, es que lo hace cantando por 'Cai', algo que no hacía desde unos cuantos discos, porque es de la opinión de que a la inspiración "no hay que empujarla".

"En mi caso sonaría ficticio. Para escribir lo que yo escribo, el cuerpo tiene que entrar en un estado de lucidez muy raro, muy crítico", apunta quien suele alumbrar melodía y versos a la par.

Como al principio de cada ciclo discográfico, estrena sombrero negro tras el que ocultar a José Luis Figuereo para sacar a El Barrio por las plazas de España y protagonizar otra gira de vértigo.

Volverá al WiZink Center de Madrid después de llenarlo 17 veces (es el único artista que lo ha hecho hasta ahora) y lo hará por partida doble el 19 y 20 de enero. "La primera vez que me subí a aquel escenario, el suelo temblaba.

Le pregunté a un regidor que si pasaba el metro por allí y me dijo que no, que eso era porque estaba yo allí", rememora convencido de que su público, al que estará "eternamente agradecido", es "el mejor y el más fiel".

Antes de recalar en Madrid, abrirá boca en el Palacio de Deportes San Pablo de Sevilla con otras dos noches consecutivas, las del 12 y 13 de enero. Después le aguardan, entre otros puntos, el Palacio Municipal de Deportes de Granada el 26 de enero y el Palacio de Deportes Martín Carpena de Málaga el 27.

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