Capítulo 76
“No está a la altura”: Ayla humilla a Seyran y Esme no se lo perdona
Mientras las suegras se declaran la guerra, los jóvenes ya han unido sus vidas en secreto, un bombazo que promete hacer saltar por los aires a ambas familias. ¡La que se va a montar cuando se enteren!

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Ayla Kantarci, la madre de Sinan, ha ido a visitar a Esme con una sola intención: humillar a Seyran y dejar claro que no la quiere en su familia. Con un aire de superioridad insoportable, Ayla ha empezado atacando donde más duele, diciendo que la relación de sus hijos no era nada serio y que Seyran no está a la altura de su apellido.
La madre de Seyran ha aguantado el tipo mientras escuchaba cómo despreciaban sus orígenes y su clase social. Ayla, incapaz incluso de recordar bien el nombre de Esme, ha soltado la bomba: "Su hija no podrá seguir nuestro estilo de vida, se quedará atrás".
Lejos de asustarse, Esme ha sacado las uñas por su hija. Le ha recordado a Ayla que sus modales son inmejorables y que no piensa permitir que nadie amenace la felicidad de su hija. "Dígame claramente lo que quiere decir", le ha soltado, obligando a Ayla a quitarse la careta de una vez por todas.
Al final, la jugada le ha salido fatal a la madre de Sinan. Esme, harta de tanta soberbia y de que llamara "broma de mal gusto" a la relación de sus hijos, ha cortado por lo sano. Con toda la dignidad del mundo, le ha cerrado la puerta en las narices: "No les vamos a dar la mano de nuestra hija después de esto. ¡Fuera de aquí!".
Ayla se ha ido con lo que quería, que era romper el compromiso, pero Esme le ha demostrado que el apellido Kantarci no vale nada frente al orgullo de una madre. Pero lo que ninguna de las dos sospecha en este tenso cara a cara es que su pelea llega tarde: ¡Sinan y Seyran ya se han casado a escondidas!
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