Con un gran dolor de cabeza, Francisca Montenegro recuerda el momento en el que Cristóbal Garrigues obligó a internar a la tía Eulalia en un manicomio. Esa, junto con muchas otras, fue una de las órdenes que Francisca debió asumir de este hombre que tan mal le hizo a su familia. También volvió a su mente el instante en el que vio a su tía después de haber estado encerrada en ese lugar, ¿a qué vienen ahora estos recuerdos?

También la mente de Francisca se fue a cuando se encontró con un misterioso hombre y le quitó la vida sin apenas dejarle articular palabra. ¿Qué está pasando por la mente de la señora? Pronto aparece Isabel de los Visos para hacerle una visita pero tanto ella como su doncella se encargan de seguir envenenándola.

Francisca tiene muchos dolores de cabeza y es completamente ajena a todo lo que Isabel está haciendo a sus espaldas. ¿Qué le ocurrirá a la señora con esos polvos milagrosos que la Marquesa le está dando?