Tras el intento de fuga fallido, los primos se han visto las caras en un encuentro cargado de resentimiento. Nare no perdona que Sahin la dejara tirada, mientras él se hunde en el odio hacia los Albora.
El líder de los Albora ha aparecido por sorpresa en la consulta de su mujer con una excusa barata sobre su seguridad, pero Alya no ha tardado en darse cuenta de sus intenciones.