Mientras los médicos operaban a Suna a vida o muerte, una inesperada confesión de la doctora ha dejado a Seyran en shock y ha provocado un nuevo ataque de nervios en Esme.
Al enterarse de que Suna está en el quirófano debatiéndose entre la vida y la muerte, Abidin ha sacado la pistola, dispuesto a todo por la mujer que ama.