Hoy no era su mejor día. De esta manera, Susanna Griso ha recibido a un acatarrado Miguel Ángel Revilla, presidente de Cantabria. El resfriado no ha sido un impedimento para Revilla: "No hay cama, que estoy en campaña electoral", expresaba.

El dirigente cántabro fue sancionado con una multa de 1000 euros por la Junta Electoral por hacer, supuestamente, campaña electoral. En un estado de indignación, sorpresa e incredibilidad lo confensaba a Susanna Griso: "Me multaron mis propios socios de gobierno porque dicen que fui a Comillas a hacer campaña electoral", argumento que niega con rotundidad.

"Ese día, no hablé, fui a Comillas a comerme un arroz con almejas", admite Revilla, que se encontraba en un homenaje a José María Mazón. El líder Partido Regionalista de Cantabria confesaba al mismo instante que iba a recurrirla.

A tres semanas de las elecciones generales, Revilla ha dado su visión sobre el ascenso de Vox: "A mi no me llama la atención el ascenso de Vox. Lo de Andalucía no es una casualidad. No descarto que ese resultado se dé en el resto de zonas de España".

Sobre la cuestión catalana, ha expresado: "Todos hemos contribuido a hacer del problema catalán, el tema de España". Aunque reconoce que el verdadero problema de la nación van mucho más allá del tema catalán, que apenas preocupa al resto de españoles. Lo que de verdad preocupa, mantiene Revilla, es el paro, la precariedad laboral, la poca competitividad o la recesión.

Al ser preguntado por el polémico debate de la eutanasia, Revilla sostiene: "Estoy a favor de una eutanasia perfectamente controlada. Nadie está exento de entrar en una enfermedad terminal larguísima". Sobre si está a favor o en contra, el político ha respondido a Susanna: "Quién debería tomar la decisión tendrían que ser los médicos con el consentimiento de la persona afectada".