
Desde hace siete años, Francisco lucha para que le reconozcan una incapacidad debido a sus numerosos problemas de salud. Sin embargo, el ICAM de Barcelona ha considerado que debe seguir trabajando y volver al volante, algo que Francisco teme que puede ser peligroso para él y para otras personas.

La mujer, de 77 años, se encontraba limpiando las ventanas durante la mañana del lunes, cuando por causas aún desconocidas perdió el equilibrio.