
Aramís Fuster dice estar viviendo sin luz ni agua, bajo las amenazas de su casero. Una situación que la obliga a estar encerrada en la vivienda, resistiéndose a que la echen, aunque la versión del casero es bien distinta.

El exjugador de baloncesto y doctor del Real Madrid nos cuenta cómo superó el mayor golpe de su vida: la muerte de su hijo Álvaro con apenas seis años. Un momento en el que sintió la llamada de Dios, que se convirtió en su salvación.