
Rayo es la mascota de David, un toro que ha criado él mismo y que cuida desde hace nueve años. Sin embargo, un vecino se quejó de que era peligroso y ahora corre peligro de que se lo quiten.

A los 43 años, María descubrió que era hija de un millonario. Ahora, hay tres millones de su herencia en juego y una supuesta hermana más que lucha por ella.