Los autores aprovechaban un servicio de chat anónimo, cifrado y desechable para intercambiar imágenes de abusos a menores sin dejar rastro en Internet. La investigación comenzó hace unos dos años. Agentes especializados de la Policía Nacional agruparon diversa información relativa al uso ilícito que un grupo de personas hacía de un servicio de mensajería instantánea. Concretamente se trataba de una aplicación que ofrece servicios de chat anónimos, cifrados y desechables que permite crear “salas” a las que se puede acceder con contraseña, o sin ella bajo invitación, y cuyo contenido se destruye cuando los usuarios abandonan la conversación.

Los investigados se aprovechaban de las ventajas que ofrecen estos servicios para compartir e intercambiar pornografía infantil al tiempo que pasaban desapercibidos. Dado que el chat no solicita ningún dato de registro para acceder a sus servicios, los agentes tuvieron que analizar los diferentes nicks utilizados, así como el tipo de imágenes distribuidas, las salas en las que se reunían y las características de los archivos compartidos. Con los datos obtenidos de este análisis, y el apoyo de un software específico, consiguieron agrupar información relativa a 13 personas que, presuntamente, habrían compartido archivos ilícitos.

Los agentes han detenido a nueve personas, e investigan a otras cuatro, todas ellas con perfiles muy diferentes. En A Coruña localizaron al más peligroso de los detenidos, un reincidente en delitos relacionados con pornografía infantil, que se hacía llamar “amo” en la red y había creado un canal secreto de nombre “perversión” para transmitir y recibir archivos ilícitos. Por otra parte, en Mérida, han detenido a un informático de 42 años al que se le encontraron más de 2.000 archivos relacionados con material sexual de niñas preadolescentes. En Toledo se realizaron dos detenciones; la de un parado de 31 años y la de un comercial, de la misma edad, que intercambiaba material pedófilo de niñas muy jóvenes a través de distintas aplicaciones de mensajería.