El fundador de la ONG Proactiva Open Arms, Óscar Camps, cuyo barco continúa con cientos de migrantes a bordo sin un puerto seguro al que acudir, ha explicado en una entrevista en Cadena Ser que ya han agotado "todas las vías administrativas y legales para forzar a Italia" pero que seguirán intentando que los gobiernos europeos "atiendan y acojan".

Sobre la situación que se vive en el barco después de que Malta se ofreciera a acoger solo a algunos inmigrantes y tras la evacuación en Italia de un niño y su familia, Camps explica "el problema que genera eso cuando llevamos varios días con muchas personas a bordo". "Imagínate que las últimas personas que rescatas son las primera en bajar", añade.

La situación en el barco tras tantos días de travesía cada vez es más dura. "El umbral de tolerancia y de violencia es muy alto. Hay discusiones por un trozo de sombra, de comida, de baño...", explica el fundador de la organización, que revela que las condiciones climatológicas tampoco están ayudando. "Imagina que llevas 13 días sin poder ni siquiera llamar a tus padres para decir que estás vivo, 13 días desaparecido. Emocionalmente hay un shock muy alto", cuenta.

La organización humanitaria ha hecho un llamado a Europa para ofrecer un puerto seguro en el que poner a salvo a 147 inmigrantes salvados en el Mediterráneo central, después de 13 días a la espera en el mar y dada la llegada de un temporal. "¿Europa? Nada te librará de la vergüenza de haber dejado 13 días a 147 personas a la deriva en ese mar donde debes estar de vacaciones. Recuerda que hay más de 500 náufragos sin lugar donde desembarcar y hoy entra temporal. O la historia te lo recordará", tuiteó.

Respecto a la decisión de los gobiernos europeos de no ofrecer un puerto seguro donde desembarcar, Camps se pregunta cómo "sabiendo que llevamos 14.000 muertos en el Mediterráneo en esta última legislatura europea, ¿no somos capaces de arbitrar un sistema de reparto?".

En cuanto a la respuesta nula de la Unión Europea, Camps dice que si no son capaces de poner orden dentro de los países miembro, para eso están los tribunales: "A veces pienso que tenemos políticos antisistema. Son las organizaciones humanitarias las que están cumpliendo con el derecho internacional".

El fundador de la ONG asegura que la organización no es quien para decidir qué hacer con los inmigrantes, pero lo que sí saben es que "no hay que dejarles morir" y sentencia: "Los políticos toman decisiones desde su despacho con aire acondicionado. Cuando estás en el mar y ves cómo se está escorando una patera, cómo las mujeres dejan a los niños caer porque no pueden, no piensas en una multa, sino tratas de recoger a ese niño. Una vez lo tienes a salvo, puedes hablar de lo que ha ocurrido y puedes discutir qué hacer con esta situación".

Mantiene contactos con Francia y Alemania

Óscar Camps ha asegurado este miércoles mantener contactos con los presidentes de Francia y Alemania, Angela Merkel y Enmanuele Macron, así como con el presidente del parlamento europeo sobre la situación de los 151 migrantes que continúan a 25 millas de Lampedusa a la espera de puerto seguro para desembarcar.

Camps ha asegurado sin embargo no haber podido contactar personalmente con el presidente español Pedro Sánchez, quien ha declinado hasta en tres ocasiones en los últimos meses reunirse con el fundador de la ONG. "Con Merkel y con Macron he tenido contactos estos días y con el presidente del Parlamento Europeo", ha explicado al ser preguntado por si los contactos se habían producido desde que el Open Arms permanece a la espera de poder desembarcar los migrantes rescatados. "El presidente francés recibió la información y la respuesta que hemos obtenido es que se ponía en marcha", ha indicado.

En cuanto al ejecutivo español, Camps ha admitido "contactos pero no a nivel" de Pedro Sánchez. "En su día nos conocimos, quedamos para tomar un café, desde entonces hicimos tres peticiones pero me han contestado por escrito que no", ha indicado. Y, aunque ha admitido que "no es responsabilidad del ejecutivo lo que pase en el Mediterráneo Central" considera que eso "no implica que una organización española que trabaja en un país de Africa o Asia, sea protegida por su propio gobierno".

El fundador de la ONG ha precisado que su intención no es "perjudicar a ningún Gobierno, pero tampoco dejar morir a la gente en el mar" y ha insistido en la responsabilidad de Italia de garantizar un puerto seguro para la embarcación.