En un barrio de Sevilla, los vecinos llevan quejándose durante 7 años de que nadie vigile el ruido nocturno en sus calles.

Los vecinos de la zona hispalense de Alfalfa comprobaron en un documento interno del Ayuntamiento, que estaban indefensos contra la contaminación acústica. Así lo asegura el consistorio, según las declaraciones de los residentes.

En 2013, la asociación de vecinos denunció la situación crítica a la que estaban sometidos, pero nunca se ha llegado a hacer una meidición oficial.

Los recortes redujeron los horarios para las mediciones al turno de mañana. A ese problema, hay que sumarle que los funcionarios se niegan a trabajar voluntariamente de noche y, el Ayuntamiento no se lo ha notificado a nadie.

La zona de la Alfalfa es una zona que se encuentra repleta de locales de ocio, lo que hace muy complicado que la gente respete el descanso de los vecinos al congregarse a las puertas.

Los residentes aseguran estar hartos y reclaman soluciones urgentes porque el verano y el calor añaden crispación a los decibelios que no les dejan dormir.