El incendio forestal de Gran Canaria ha comenzado a remitir esta madrugada después de tres jornadas completas ardiendo sin posibilidad de control y ha perdido potencial, según ha anunciado en su cuenta de Twitter el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres.

El incendio de ha afectado a 10.000 hectáreas y ha obligado a desalojara 6.000 personas. El viento de frente sur que anoche amenazaba su avance hacia la Reserva Integral de Inagua ha sido frenado. El frente norte todavía activo, sobre todo en el parque natural de Tamadaba; este pinar menos afectado de lo previsto, ya que el fuego principalmente ha sido de superficie.

El presidente del Gobierno de Canarias, Angel Víctor Torres, ha señalado en la noche de este martes que el gran incendio forestal que afecta a Gran Canaria se encuentra "en fase de estabilización", permitiendo su evolución el realojo de unas 4.000 personas de varios barrios de los municipios afectados.

Para conseguir este progreso en la evolución del incendio continúan trabajando en la extinción del mismo más de 1.000 personas --durante la noche unos 400--, de los que unos 390 pertenecen a la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Así hasta el momento el perímetro del gran incendio forestal ha crecido hasta los 112 kilómetros debido a los recovecos y ha quemado unas 10.000 hectáreas, donde se han descargado durante este martes 1,6 millones de litros de agua gracias a los 16 medios aéreos, a los que mañana se incorporarán dos Kamov, para colaborar con los efectivos de tierra.