Se cumplen tres años del crimen de Diana Quer, por el que el próximo otoño se sentará en el banquillo el único sospechoso, José Enrique Abuín Gey, alias el Chicle, para el que la familia de la víctima solicita prisión permanente revisable.

El 29 de octubre es el día fijado para que el Chicle vuelva a ocupar el banquillo de la sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, esta vez por el secuestro y muerte violenta de la joven madrileña de 18 años, ya que el pasado abril fue juzgado en este mismo tribunal por el intento de rapto el 25 de diciembre de 2017 de una mujer, que salió con vida, en Boiro (A Coruña), un suceso que contribuyó decisivamente a su arresto.

Las sesiones del caso Quer se prolongarán como máximo hasta el 12 de noviembre, tal y como consta explícitamente en la resolución divulgada por el Tribunal Superior de Justicia de Galicia.

El primer paso será seleccionar a las doce personas que integrarán el jurado popular y emitirán un veredicto. Abuín Gey, interno en la cárcel de Mansilla de las Mulas, en León, deberá responder ante la Justicia por la presunta comisión de los delitos de asesinato con alevosía y ensañamiento, detención ilegal y agresión sexual, clave este último para la pretensión del Ministerio Fiscal y la mencionada de la acusación particular, pues solicitan para el procesado la pena de prisión permanente revisable.

Diana Quer salió el 22 de agosto de 2016 a una fiesta en A Pobra do Caramiñal (A Coruña), donde veraneaba con su madre, Diana, y su hermana menor, Valeria, romería de la que nunca regresó. Su cadáver se encontró en el pozo de una antigua fábrica de gaseosas el 31 de diciembre de 2017.

Al Chicle se le enjuiciará por supuestamente haber abordado a la joven de madrugada cuando ella se dirigía a la casa en la que se alojaba por el Paseo Areal. También por introducirla valiéndose de la fuerza en el maletero de su vehículo, para acto seguido sujetarla con unas bridas, amordazarla con cinta adhesiva y arrojar su móvil al sobrepasar el puente sobre la ría a la altura del lugar de Taragoña.

Las pesquisas apuntan a que tras llegar a una nave industrial abandonada situada en el lugar de Asados, en Rianxo, muy cerca de la vivienda que habitan los padres de Abuín Gey, quien, con la muchacha atada, sometida y aterrorizada, la habría violado. Ya con posterioridad, la habría estrangulado y arrojado el cuerpo a un pozo lleno de agua para, pasados unos días, lastrarlo con unos bloques a fin de que no emergiese. Una vez se vio capturado, condujo él mismo a los investigadores a este lugar, hecho indispensable para dar con el cadáver.

Tras pedir en un comunicado que no se derogue la prisión permanente revisable, el empresario Juan Carlos Quer, padre de Diana, ha asegurado que su hija era "para este psicópata solo un objeto de placer, de usar y tirar", y ha lamentado que se refiriera a ella como "la chica de Madrid". "Este es el grado de afectación y arrepentimiento que muestra este ser inhumano tras arrebatar la vida a una niña inocente. 'La chica de Madrid' no era un objeto, era una persona, una mujer joven que apenas contaba 18 años y que amaba la vida. Se llamaba Diana Quer", espeta.