Málaga

Condenan al SAS a pagar 183.000 euros a un niño que sufrió una perforación de colon durante una colonoscopia en Málaga

La Justicia considera que hubo una actuación médica deficiente en el Hospital Materno Infantil de Málaga que derivó en una perforación de colon y dos intervenciones de urgencia.

Hospital Materno Infantil de Málaga

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El Servicio Andaluz de Salud (SAS) deberá indemnizar con 183.086 euros a un menor y a sus padres por las consecuencias derivadas de una colonoscopia practicada en el Hospital Materno Infantil de Málaga. Así lo establece una sentencia del Tribunal de Instancia de Málaga, que aprecia responsabilidad patrimonial de la administración sanitaria por la asistencia recibida durante la prueba médica.

La resolución judicial estima íntegramente el recurso presentado por el abogado Damián Vázquez Jiménez, representante de la asociación El Defensor del Paciente, y concluye que la intervención provocó daños que han dejado secuelas permanentes al menor.

Una prueba que acabó en dos operaciones

Los hechos se remontan a julio de 2017. El niño, que entonces tenía ocho años, acudió al hospital tras presentar episodios de rectorragia. Los especialistas indicaron la realización de una colonoscopia e ileocolonoscopia para determinar el origen del sangrado.

Sin embargo, lo que inicialmente estaba previsto como una exploración diagnóstica terminó derivando en una situación de extrema gravedad. Durante la prueba se produjo una perforación de colon que provocó una rotura intestinal y una acumulación masiva de aire en la cavidad abdominal. La complicación obligó a intervenir al menor de urgencia en dos ocasiones.

Un historial médico delicado

El paciente padecía síndrome de Klippel-Trénaunay, una enfermedad congénita asociada a malformaciones vasculares y venosas. Debido a esta patología ya había sido sometido anteriormente a siete intervenciones quirúrgicas.

El abogado de la familia sostiene que precisamente ese historial clínico exigía adoptar medidas adicionales de control antes de practicar cualquier procedimiento invasivo.

Según la argumentación recogida en la sentencia, la colonoscopia se inició sin disponer previamente de los resultados de coagulación, una circunstancia que la demanda consideraba fundamental dada la situación médica del menor.

Secuelas para toda la vida

Tras las complicaciones sufridas durante el ingreso, el niño también contrajo una infección hospitalaria. A día de hoy arrastra importantes consecuencias físicas y psicológicas.

La resolución judicial recoge secuelas como perforación de colon con trastorno funcional, incontinencia asociada a prolapso intestinal y un cuadro de ansiedad con inestabilidad emocional que afecta a su vida diaria.

Damián Vázquez lamenta que "lo que debía ser una exploración diagnóstica rutinaria se convirtió en el comienzo de una pesadilla para el menor y su familia".

La sentencia reconoce ahora el derecho de la familia a ser indemnizada por los daños sufridos como consecuencia de aquella actuación médica.

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