Manadas
"Yo, ¿cómo sé si violo?" La educadora Marina Marroquí advierte de la "incapacidad" que presentan muchos jóvenes para saber si están violando
Noticias de la Mañana entrevista a la educadora social Marina Marroquí después de conocerse que tres menores han sido detenidos en Valencia por, presuntamente, violar en grupo a otra menor de edad.

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La última 'manada' que ha salido a la luz es la de Valencia. Tres menores de edad han sido detenidos por una presunta violación grupal a otra menor. ¿Qué está ocurriendo para que actos tan estremecedores como estos se den con tanta frecuencia? ¿Qué estamos haciendo mal? Noticias de la Mañana ha trasladado esta pregunta a la educadora Marina Marroquí.
"Esto también pasa en los baños de los institutos, en casas particulares y nadie se entera y la víctima calla por vergüenza creyéndose culpable"
"Lo que vemos es que 10 años después de 'la manada' de San Fermín seguimos. Ha creado escuela en muchísimos jóvenes y se han multiplicado de forma exponencial y es algo que no termina de desaparecer. Vemos claro la influencia de la pornografía y, sobre todo, cómo este delito tan grave forma parte casi de un ritual de ocio. Vemos como lo graban, como lo pasan, y como sirve para ganar popularidad en el entorno. Es muy, muy, importante de verdad una educación afectivo sexual y que se pueda limitar el acceso a la pornografía y, sobre todo, formación y conocimiento para profesorado y familias", apunta la experta.
"Este delito tan grave forma parte casi de un ritual de ocio"
Además, Marroquí deja claro que el hecho de que trasciendan las manadas que actúan en centros comerciales no quiere decir que solo ocurran estos delitos en dichos espacios. En estas ocasiones "la chica sale, algún adulto la ve, pide ayuda y entonces se puede interponer denuncia, pero claro, yo estoy adolescente con adolescente cada día y, por desgracia, esto también pasa en los baños de los institutos, en casas particulares y en muchas ocasiones nadie se entera y la víctima calla por vergüenza creyéndose culpable".
En sus encuentros con adolescentes, Marina Marroquí escucha una pregunta insistentemente. "Marina, yo ¿cómo sé si violo?, ¿cómo sé si estoy haciendo algo mal? Yo no quiero violar, pero si no le cojo del cuello, no le tiro del pelo, es que yo no puedo, no puedo hacerlo. Entonces te das cuenta de la necesidad de una educación real y actualizada". Insiste la experta en que lo que se aprecia es "la incapacidad de ni siquiera poder identificar si están violando" y esto lo atribuye a "la pornografía tan violenta" que ha generado "un deseo basado en la violencia y sin la necesidad de encontrar ningún 'feedback' de placer o comodidad en su pareja".
¿No son conscientes entonces de lo que hacen? La experta no lo afirma de esta forma: "El no ser consciente no es del todo cierto, hay una parte que sí y otra que no. Desde los 8-9 años, cuando tienen acceso a ese porno ya lo ocultan, no se lo cuentan a las familias saben que forzar a alguien está mal lo que es cierto es que no está todo el profrontal desarrollado, no pueden medir las consecuencias de todos sus actos, ni el daño que causan a la víctima de forma permanente. Pero los beneficios sociales de realizarlo en su entorno son mucho mayores", reprocha.
Marroquí reclama "un cambio estructural radical y muy rápido" porque advierte: "Si no vamos a poder dañar a toda una generación".
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