23F

Nuevos documentos del 23-F: así se planificó el aislamiento de Madrid para "estrangular" el Estado

La desclasificación del Gobierno detalla la Operación Halcón y la estrategia para bloquear los centros de decisión del Estado.

Croquis 23-F

Publicidad

Los documentos desclasificados por el Gobierno sobre el golpe de Estado del 23-F permiten reconstruir cómo se diseñó la ofensiva contra el sistema constitucional. La planificación contempló distintos escenarios, con operaciones de carácter civil, militar y mixto, hasta desembocar en una estrategia que fijaba como prioridad el "aislamiento de Madrid" para provocar el "estrangulamiento" de los centros de decisión del Estado.

La documentación confirma que los implicados estudiaron fórmulas civiles desde posiciones democristianas, socialistas, liberales y mixtas. Sin embargo, esas vías fueron descartadas al considerar que tenían posibilidades escasas o nulas de éxito por sí solas. Entre las alternativas analizadas figuró la opción de que un general de perfil liberal, como Gutiérrez Mellado o Díez Alegría, asumiera la presidencia del Gobierno con respaldo del Rey, planteada como un "antídoto al golpismo" de mayor intensidad.

De la vía institucional al control militar

El núcleo de la planificación se concentró en operaciones militares diferenciadas por el rango de sus promotores. Los tenientes generales defendían un "pronunciamiento" que buscaba la dimisión inmediata de Adolfo Suárez y la formación de un liderazgo civil. En ese contexto, se barajó el nombre de Manuel Fraga, entonces líder de AP, como posible referencia política.

En paralelo, los coroneles impulsaban una alternativa con horizonte de uno o dos años. No se declaraban monárquicos y aspiraban a un modelo de república presidencialista. Se mostraban críticos con el sistema de partidos y próximos a las denominadas "Fuerzas Nacionales". Junto a ellos actuaban los llamados espontáneos, inspirados en la Operación Galaxia, que confiaban en un "golpe de mano" ejecutado por unidades reducidas y de élite, como COEs, GEO o paracaidistas, con la finalidad de neutralizar al Rey y al Gobierno y forzar la aceptación de los hechos consumados.

Los historiadores también han señalado la opción mixta, civil y militar, que planteaba situar a Armada al frente del Ejecutivo. Según los documentos ahora conocidos, los golpistas consideraban "muy alta" la viabilidad de esta alternativa en la primavera de 1981. El objetivo consistía en forzar la dimisión de Suárez por mecanismos "formalmente constitucionales" y constituir un gobierno de gestión con presencia de UCD, PSOE y CD.

La Operación Halcón y el "aislamiento de Madrid"

El plan más desarrollado fue la denominada Operación Halcón. Su ejecución estaba prevista para comenzar a las 2:00 horas del 23 de febrero. El propósito era cortar las comunicaciones, patrullar las principales vías y ocupar puntos estratégicos como el Palacio de la Zarzuela, las Cortes, TVE, RNE y distintos ministerios.

La operación incluía una relación de personalidades a detener, entre ellas el presidente del Gobierno y dirigentes como Felipe González, Santiago Carrillo y Manuel Fraga. También figuraban Gutiérrez Mellado, Enrique Tierno Galván, Francisco Laína, Alberto Oliart, Rodríguez Sahagún, Marcelino Camacho, Nicolás Redondo y Manuel Zaguirre. El traslado de los civiles arrestados se concentraría en la Academia de Ingenieros de San Fernando.

El "aislamiento de Madrid" se articulaba mediante cuatro intervenciones tácticas. En primer lugar, el cerco del centro urbano con un pelotón. En segundo término, el aislamiento de los barrios exteriores entre sí mediante una sección. En tercer lugar, el control del Aeropuerto de Barajas y de zonas como Alcobendas, Hortaleza o Barajas a través de compañías. Finalmente, el patrullaje de ejes como la M-30, General Mola, Serrano-Velázquez, la Carretera de Extremadura o Arturo Soria.

El plan contemplaba además la toma de las estaciones ferroviarias de Chamartín, Norte y Atocha, así como de plazas como Cibeles, Sol, España, Castilla, Legazpi y Plaza Elíptica. Se preveía neutralizar las comunicaciones telefónicas y radiofónicas y asumir el control del Metro, la EMT, Renfe y centros vinculados al suministro de energía, gas, agua y combustible.

Los documentos permiten trazar así un esquema detallado de la estrategia diseñada para bloquear la capital y condicionar el funcionamiento del Estado durante el 23-F.

Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.

Publicidad