EN MURCIA

Cierran cuatro piscinas de La Manga al encontrar restos de heces en el agua

El reto viral de defecar en las piscinas públicas continúa expandiéndose por toda España y ha llegado ya a La Manga, donde cuatro piscinas de comunidades de vecinos han tenido que ser cerradas.

Imagen de archivo de una piscina

Imagen de archivo de una piscinaPixabay

Publicidad

Defecar en las piscinas municipales se está convirtiendo en un reto viral que está afectando a muchos municipios españoles.

Es el caso de La Manga, donde cuatro piscinas han tenido que cerrar al hallar restos de heces en el agua, según informa el medio 'La Verdad'.

El propietario de Administraciones Inmomar, Antonio Ruiz, que gestiona numerosas comunidades en esta localidad murciana, confirma que la mayoría de casos se han producido en agosto y que todo apunta a que se trata de algo de adolescentes. En declaraciones a 'La Verdad', Ruiz señala que esto "no es algo fortuito" que haya podido ocurrirle a un niño pequeño, sino que es "provocado" y que suele pasar por la noche.

Indica además que se nota cuando las heces son de niños o de adultos y por eso creen que se trata de algo intencionado.

Ruiz asegura que a pesar de que esto suponga un perjuicio muy grande para los vecinos, deben cerrar las piscinas para evitar riesgos.

Publicidad

Imagen de los trabajos de extinción en la Vall d'Uixó

La cifra de evacuados o confinados ya alcanza las 200.000 personas entre los incendios de Ávila, Madrid, Toledo y Castellón

Los incendios de Ávila, Madrid, Toledo y Castellón son cada vez más preocupantes. En Ávila se han acogido a 700 vecinos desalojados en la Escuela Nacional de Policía. El ministro del Interior asegura que tienen los medios para combatir esta crisis.

Pillan a un ladrón de hortalizas in fraganti y responde con violencia: atropella al agricultor y secuestra a su perro

Los ganaderos y agricultores piden ayuda para prevenir los incendios: "Necesitamos facilidad, no que nos lapiden con tanta burocracia"

La oleada de incendios genera frustración entre los trabajadores agrícolas, que muchas veces tienen que combatir las llamas para no perder sus tierras.