Un cable de telefonía atraviesa todo el interior de una vivienda en construcción en Noia (Galicia). La imagen llama la atención. Los constructores de la obra decidieron construir los cimientos sin entrar en contacto con el tendido para no desviar su trayectoria.

Aunque pueda parecer una situación surrealista, la estampa mantiene en un estado de desesperación a los propietarios de la casa, que no podrán ocupar su futura vivienda hasta que no se arregle el desperfecto. El estado de la obra también tiene en tensión al constructor de la obra, que tendría que haber entregado la vivienda a sus dueños el pasado mes de diciembre.

La propietaria de la vivienda relata que cada vez que se han dirigido a la compañía, estos han recibido la misma respuesta: que atenderán a su demanda, pero la solución nunca ha llegado desde la primera instancia realizada en septiembre de 2017.

La familia que cuentan con un hijo pequeño, y que se niegan a ir a los Tribunales ante el temor de que el proceso se alargue, buscan desesperadamente una solución.