A tan solo unos metros de la zona financiera de Madrid, varias familias de rumanos tienen okupadas dos parcelas y un edificio. "Siempre tengo incertidumbre de si va a pasar algo o no", dice uno de los vecinos.

Llevan más de veinte años viviendo ahí y los okupas cada vez son más, lo que hace la situación insoportable: "Vacían los contenedores, esparcen toda la basura y cogen lo que quieren y lo que no lo dejan tirado por el suelo".

El resultado es que se pueden ver hogueras a plena luz del día y peleas durante toda la noche. Varios comercios se han visto obligados a cerrar y los nuevos inquilinos que llegan a la zona se marchan.

Los okupas, por su parte, evitan hablar ante las cámaras y los dueños de estos terrenos no reclaman su propiedad.