Un padre onubense fue denunciado por su expareja por presuntos abusos sexuales sobre su hijo de ocho años. Este hombre ha pasado más de tres años en prisión preventiva y ahora, tras el juicio, ha salido absuelto. Reclama dos millones de euros al Estado de indemnización.

En 2013 comenzó el calvario de Teodoro, su pareja le había puesto una denuncia por, supuestamente, descargar material pornográfico en el móvil y visionarlo con su hijo. Después, la amplió a tocamientos y penetraciones.

Fue condenado a 14 de prisión por abusos sexuales . Pasó tres años y dos meses entre rejas. Su abogada recurrió en más de diez ocasiones. Finalmente, el Supremo ordenó la repetición del juicio y fue absuelto.

El pequeño ha sido sometido a 170 sesiones de terapia en la que se le ha tratado como víctimas de abusos sexuales por parte, supuestamente, de su progenitor. "Ahora mismo el niño piensa que su padre es un monstruo", lamenta su abogada, Ana de Silva.