Síndrome de Tourette

¿Qué es el Síndrome de Tourette?

El Síndrome de Tourette es un trastorno neurológico que afecta a casi el 1% de los menores de 18 años en España. La mayoría de personas diagnosticadas sufren o han sufrido acoso o discriminación alguna vez.

Un hombre cerrando los ojos

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El Día Mundial de Concienciación del Síndrome de Tourette se celebra cada 7 de junio en conmemoración al nacimiento de Mary Robertson, una médica del Hospital Nacional de Neurología y Neurocirugía de Londres, donde trató a los primeros pacientes con Síndrome de Tourette.

Mary Robertson estuvo muy interesada a lo largo de toda su trayectoria en las enfermedades neurológicas, en concreto, en el síndrome de Tourette, el cual investigó desde la década de los 80 en busca de las causas neurobiológicas y genéticas de esta patología. Robertson fue pionera en la investigación y llegó a escribir más de 100 artículos científicos sobre este síndrome. Asimismo, representó un papel fundamental en la creación de asociaciones como la Sociedad Europea del Síndrome de Tourette o la Asociación del Síndrome de Tourette de Reino Unido.

El síndrome de Tourette es una enfermedad que afecta al sistema nervioso, que provoca tics y que hace que produzcan movimientos y sonidos repetidos que no pueden controlar las personas que padecen este problema de salud.

Esta enfermedad se suele diagnosticar en las primeras etapas de la vida, antes de los 18 años, y afecta a casi el 1% de la población menor de edad, según los datos de la Sociedad Española de Neurología. Uno de los primeros síntomas de este síndrome son los tics y además, el 90% de los pacientes muestran algún trastorno neuropsiquiátrico.

Estos tics motores, que son los primeros en aparecer, afectan con mayor preferencia a las áreas de la cara, cuello, hombros y, en menor medida a los brazos y zona del tronco. Los más comunes son el cierre de los párpados, los movimientos repentinos con la boca, la nariz o los hombros.

Pueden remitir todos los síntomas en la adolescencia, aunque hay pacientes a los que el síndrome de Tourette les persiste hasta la edad adulta. Este síndrome requiere de mucha colaboración de los familiares que conviven con quienes lo padecen y también de la sociedad en general porque sus tics, tanto físicos como fónicos, suelen resultar poco comprensibles por aquellas personas que desconocen esta patología.

Muchas personas que sufren el síndrome de Tourette sufren acoso, discrinación o rechazo, sobre todo, en la edad escolar. Esto repercute en su salud mental y no favorece a que la enfermedad tenga una buena evolución. Es complicado hacer entender al resto de la sociedad que todos los tics son involuntarios por lo que hay quien se los toma a mal.

Por ello, el Día Mundial de Concienciación de Síndrome de Tourette es importante celebrarlo cada 7 de junio para concienciar a toda la sociedad de este síndrome y que se den a conocer todos los síntomas y se tenga un trato especial con aquellos menores que lo padecen.

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