Familia Real británica

El rey Carlos III viaja siempre acompañado de su osito de la infancia y solo su niñera de 90 años puedo tocarlo

Carlos III cumple dos meses como rey, con un estreno algo accidentado. Además de las anécdotas que le acompañan desde sus primeros días, ha salido a la luz que también lo hace un peluche en forma de osito y las manías que tiene sobre la custodia del pequeño juguete.

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Si se buscara un símil estilográfico, se podría decir que el reinado de Carlos III ha empezado con mala tinta, en recuerdo a las famosas imágenes que dejó en sus primeros días. Ya en el momento de firmar el acta de proclamación, su contrariedad fue evidente ante el poco espacio que ofrecía la mesa. Su expresión de desagrado para que le retiraran los objetos que le molestaban ha quedado inmortalizada para siempre, además de las críticas que se vertieron sobre él tras lo ocurrido.

Días después, también fue objeto de críticas por un sombrío gesto en Belfast, donde además de equivocarse de fecha en el documento oficial, la pluma le jugó una mala pasada. En esa ocasión, fue Camilla Parker la más salpicada por su mal humor.

Gestos para ganar popularidad

Sin embargo, baños de multitudes o decisiones como la de subir en alrededor a 670 euros el salario de sus a sus asistentes peor pagados, aunque todo parece indicar que en una sola paga extra según el diario 'The Sun', parecen haberle dado réditos al nuevo rey, ya que la popularidad de Carlos III ha mejorado levemente.

Según las encuestas, el 58% de los británicos opina que será un buen rey, aunque tampoco le faltan retractores. Prueba de ello fue lo ocurrido en York el miércoles cuando un individuo le lanzó una lluvia de huevos a la real pareja, pero con muy mala puntería, por lo que no tuvieron que lamentar males mayores.

Las desconocidas curiosidades de Carlos III

Por si fuera poco, en estas semanas no han faltado nuevas y curiosas revelaciones sobre la personalidad del rey.

El ejemplo más destacado es el de su amor por los peluches. Carlos, que nunca se sintió muy querido, parece ser que se refugió en sus ositos. Según las mismas fuentes, uno de estos muñecos de la infancia le acompaña a todas partes y, ante cualquier percance, solo una persona puede tocar al osito, su niñera que ya tiene 90 años y sigue cuidando del amigo más tierno del rey.

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