El restaurante Yaeyama Style, situado en Japón, ha tomado una decisión que no ha pasado desapercibida: ha prohibido la entrada de los nacionales y solo permitirá que accedan clientes extranjeros.

El dueño del local, Akio Arima, asegura que aunque haya perdido clientela, prefiere tener pérdidas a tener que soportar los "malos modales" de los japoneses.

Explica que ha tomado esta decisión porque algunos clientes traían incluso comida de fuera. Por ello, entre las nuevas medidas que ha impuesto en su local, incluye la obligación de pedir una consumición de ramen por persona, y ahora se niega a aceptar la entrada de comida y bebida de fuera.

Esta medida durará por ahora hasta el final del verano, cuando Arima se replanteará la medida.